El exdiputado confirmó en un audio difundido por la conductora que atravesaba un momento personal difícil cuando se presentó al programa el 25 de septiembre. También se refirió al expediente judicial vinculado a Candela Arizaga.
Facundo Moyano admitió que concurrió a la entrevista que mantuvo con Moria Casán el pasado 25 de septiembre en el programa La mañana con Moria (El Trece) con una botella de whisky encima, sin dormir, deprimido, enojado y dolido. La declaración se conoció a través de un audio que el exdiputado le envió a la conductora, quien lo difundió este viernes 23 de octubre, casi un mes después de la emisión televisiva.
Antes de reproducir el mensaje de voz, Casán relató que Moyano tenía previsto llegar al estudio a las 9.30, pero apareció después de las 10.30, tras manifestar dudas sobre si asistiría. La conductora sostuvo que Moyano suele ser puntual, pero que ese día estuvo dubitativo y que advirtió que había llorado.
En el audio, Moyano reconoció que atravesaba un momento personal difícil cuando se presentó al programa. No obstante, afirmó que se fue conforme con la conversación y que el espacio le permitió expresar lo que sentía. «Y así todo, me fui contento porque, como dijiste vos, hice una catarsis y no dije mi verdad, dije la verdad», expresó.
El exdiputado también se refirió al expediente judicial relacionado con el episodio que protagonizó junto a Candela Arizaga y sostuvo que las responsabilidades deberán determinarse en los tribunales. «La verdad que, sabés, nada, lo tiene que decir la Justicia, pero creo que es evidente», afirmó.
Durante el mensaje, cuestionó que las repercusiones públicas se concentraran en versiones sobre un posible casamiento o embarazo de Arizaga, en lugar de poner el foco en el origen del conflicto. «Lo loco es que preguntan del casamiento y del embarazo y todo esto empezó por violencia de género, privación ilegítima de la libertad y drogas, algo que Candela jamás dijo», sostuvo.
Qué dijo Facundo Moyano sobre su relación con Candela Arizaga
En otro tramo del audio, Moyano aseguró que su principal preocupación después del episodio había sido conocer el estado de salud de su pareja. «Lo principal era la salud de Cande y poder saber que está bien», expresó. Según contó, ambos atravesaron momentos de mucho estrés y ataques de pánico.
El dirigente también relató que volvió a conversar con Arizaga durante un viaje a Madrid. De acuerdo con su versión, en ese encuentro pudieron hablar sobre lo sucedido y sobre las versiones que circularon públicamente. «Pudimos hablar muchas cosas en Madrid y también cómo se manejaron las mentiras», afirmó.
Además, volvió a rechazar algunas de las versiones difundidas durante las semanas posteriores al episodio. Entre ellas, mencionó la historia sobre el perro de su pareja y un supuesto consumo de cocaína, así como la versión de que su padre, Hugo Moyano, habría pagado 250.000 dólares al abogado Juan Pablo Fioribello. «Las pelotudeces, obviamente, nunca se van a poder aclarar todas», expresó al referirse a esas versiones.
En el mensaje que le envió a Moria, Facundo también manifestó su deseo de que el conflicto judicial se resuelva pronto. Sostuvo que, desde su perspectiva, el tema personal ya está terminado y que espera que la situación se aclare en el ámbito correspondiente.
