La defensa de contención cedió el lunes por la noche en un sector cercano a las cabañas de Don Julián, cuando el hidrómetro del puerto marcaba 7,63 metros. El agua avanzó sobre los barrios Los Pescadores, La Isla y Don Julián. Según Prefectura Naval Argentina, el río alcanzó los 7,79 metros y continúa en ascenso.
La crecida del río Paraná provocó la rotura de un terraplén de contención en Paso de la Patria, Corrientes, el lunes por la noche, lo que derivó en la inundación de los barrios Los Pescadores, La Isla y Don Julián, según informó un vecino de la zona.
Ismael Ali, de 37 años, residente del barrio Los Pescadores, declaró a Clarín que el agua llegó a las calles cercanas a su vivienda. “Hay vecinos llorando, saliendo como pueden, salvando a sus perros. Es una situación desesperante”, afirmó.
El colapso de la defensa, de unos cuatro metros de altura, se produjo poco antes de las 22 del lunes en un sector próximo a las cabañas de Don Julián. En ese momento, el hidrómetro del puerto local registraba 7,63 metros. La presión del río arrasó con la barrera y con un muro lateral, permitiendo el ingreso del agua a las áreas habitadas.
De acuerdo con los registros de Prefectura Naval Argentina, el Paraná alcanzó los 7,79 metros, por encima de las marcas previstas para el pico de la crecida. El nivel continúa en ascenso y las condiciones de viento y movimiento del agua complican la situación.
Ali relató que durante la noche el agua de lluvia ingresó por el patio de su casa, en un contexto de napas saturadas. Si bien lograron extraerla, el agua llegó a la calle y amenaza con avanzar. El vecino vive con su esposa y dos hijas y manifestó su preocupación ante la posibilidad de nuevas lluvias.
“Muchos me decían: ‘Andate’. Pero ¿a dónde? No tengo familiares, no tengo a nadie”, sostuvo Ali, quien afirmó estar en alerta máxima porque el agua lo está rodeando y no tiene adónde ir.
En tanto, los vecinos trabajan para proteger sus pertenencias. Algunos elevan muebles y electrodomésticos, otros colocan bolsas de arena en los accesos y hay familias que abandonan sus casas sin poder llevarse todas sus cosas. “Hablando con un vecino, está hasta las lágrimas porque perdió todo. Hay gente que se fue y no pudo llevar sus cosas”, contó Ali.
La crecida también afectó espacios públicos de la localidad. El anfiteatro Pinín Palma quedó prácticamente sumergido, con sus gradas cubiertas casi en su totalidad. Los juegos infantiles de la costanera quedaron bajo el agua y la Isla de los Pájaros desapareció de la superficie.
La emergencia impacta en una economía local dependiente en buena medida de la pesca deportiva y el turismo. Las actividades vinculadas a la costa se paralizaron, las guarderías náuticas tienen embarcaciones que no pueden navegar y los prestadores turísticos advierten sobre la caída de visitantes.
Ali también señaló el efecto sobre su emprendimiento de empanadas salteñas, su único ingreso. “A los que están más cerca de la costa se les paró todo porque no se puede”, dijo.
Respecto de la respuesta oficial, el vecino reconoció que la Municipalidad le entregó bolsas de arena y que hay tareas de contención, aunque consideró que los recursos disponibles no alcanzan. “El municipio no da abasto. A los Bomberos Voluntarios se les rompió una de las camionetas que tenían para trabajar. Yo creo que es momento de que el Estado se haga presente y empiece a brindar colaboración, porque esto está siendo cada vez peor”, afirmó.
Según el portal Época, las autoridades locales indicaron que las defensas estructurales definitivas continúan pendientes desde crecidas históricas anteriores, mientras equipos de asistencia municipal y provincial operan en la contención de los sectores más vulnerables en medio de pronósticos meteorológicos adversos en la región.
Ali describió que a la amenaza del Paraná se suma la del arroyo que desemboca en el río y avanza hacia el sur de la localidad. “Tenemos de un lado el agua del río y del otro, el agua del arroyo. De ambos lados se inundaron y llegaron a tapar casi la mitad de las casas”, expresó.
Los vecinos siguen pendientes de cada actualización sobre el nivel del río y de las lluvias pronosticadas. En Los Pescadores, Ali intenta proteger a su familia y espera que el agua no ingrese a su vivienda. “Hay que mantener la compostura porque en cualquier momento nos entra el agua. Si llega a haber una lluvia como la que hubo hoy, no sé qué vamos a hacer. El nivel continúa subiendo, hay mucho viento y el río está agitadísimo. Eso empeora la situación porque es cuando el agua más se mete”, concluyó.
