La Fiscalía federal del Distrito Norte de Ohio imputó a Jingming Chen, de 31 años, por conspiración para cometer fraude matrimonial y fraude de documentos migratorios, según informó USCIS.
Un ciudadano estadounidense de 31 años, identificado como Jingming Chen y residente de Quincy, Massachusetts, fue imputado por un gran jurado federal por conspiración para cometer fraude matrimonial y fraude de documentos migratorios, según un comunicado del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
De acuerdo con la acusación, Chen acordó cobrar por casarse con una mujer de nacionalidad china, residente en Aurora, Ohio, para que ella pudiera obtener una green card. La mujer ingresó a Estados Unidos con una visa de turismo B-2 en enero de 2020 y excedió su estadía autorizada, según informó The Epoch Times.
El 6 de enero de 2025, ambos intercambiaron mensajes de texto en los que detallaron un cronograma de pagos: la mujer se comprometió a realizar cuatro pagos en distintas etapas, desde el registro del matrimonio hasta la obtención de la residencia permanente, y también acordó cubrir los gastos de Chen.
Para que el matrimonio pareciera legítimo ante las autoridades migratorias, ambos coordinaron un relato ficticio sobre un supuesto romance en línea y una relación de larga distancia. Acordaron los detalles de cómo se habrían conocido y quién los habría presentado, según los documentos judiciales. También planificaron la firma de un acuerdo prenupcial y la apertura de cuentas bancarias conjuntas, telefonía celular, seguros y una membresía en una tienda de descuento. Antes de la ceremonia, Chen le indicó a la mujer que comprara un anillo de bisutería barato para la boda.
La pareja se casó en Quincy el 13 de enero de 2025, según la acusación formal. Tres meses después, Chen ordenó a un preparador de documentos que presentara el Formulario I-130 —petición de familiar extranjero— ante USCIS. Ese formulario buscaba documentar el supuesto vínculo marital y abrir el camino hacia la green card para la mujer. Ella, a su vez, presentó un formulario correspondiente.
Durante una entrevista con funcionarios de USCIS el 19 de febrero, Chen declaró primero que su matrimonio era auténtico, pero luego admitió que se trataba de un fraude para ayudar a una amiga a cambio de dinero, según informó The Epoch Times.
La fiscalía federal del Distrito Norte de Ohio presentó los cargos, y el fiscal adjunto Brian M. McDonough lidera la causa. La investigación fue conducida por agentes de investigaciones de seguridad nacional (HSI) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Cleveland y por la Dirección de Detección de Fraude y Seguridad Nacional de USCIS en Boston.
La pena máxima que enfrenta Chen es de cinco años de prisión federal. La sentencia definitiva quedará en manos de un juez de distrito, quien deberá considerar las Directrices Federales de Sentencia y otros factores establecidos por la ley. La imputación, según recordó el propio tribunal, constituye una acusación formal: el acusado se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable.
La acusación contra Chen se produce en un contexto de mayor presión federal sobre este tipo de delitos. En agosto de 2026, USCIS anunció la imputación de 11 personas que durante una década organizaron más de 1.000 matrimonios fraudulentos, dirigidos principalmente a ciudadanos chinos que pagaron hasta USD 100.000 por cada unión simulada, según un comunicado de la agencia. En esa red, los ciudadanos estadounidenses que aceptaron casarse recibieron hasta USD 30.000 en pagos escalonados vinculados al avance del trámite migratorio, un esquema similar al que se le atribuye a Chen.
