El presidente Javier Milei encabezó este jueves en la embajada argentina en Washington una ceremonia sobre la lucha contra el antisemitismo, en el marco de la presidencia temporal de Argentina de la IHRA. Allí se reunió con Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos. Fue la última actividad de su visita de 36 horas.
El presidente Javier Milei presidió este jueves por la tarde en la embajada argentina en Washington una ceremonia enfocada en la lucha contra el antisemitismo, en el último acto de su visita de 36 horas a Estados Unidos. En ese mismo ámbito se reunió por separado con el secretario de Energía Chris Wright, funcionario del gobierno de Donald Trump, con quien ratificó la alianza bilateral.
La sede argentina, ubicada en el barrio Dupont Circle, estuvo custodiada por fuerzas de seguridad y el ingreso fue controlado. Fue la primera vez que Milei visitaba el edificio de la avenida New Hampshire desde que asumió la presidencia.
El evento fue convocado bajo la consigna «Ampliando las fronteras de la memoria: diálogo hemisférico sobre el Holocausto y la lucha contra el antisemitismo», en ocasión de la presidencia temporal de Argentina de la Alianza Internacional Para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), el primer país latinoamericano en ocupar esa posición.
Milei pronunció un discurso. En primera fila se encontraban el canciller Pablo Quirno, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei y el embajador Alec Oxenford. También asistió el enviado especial de Estados Unidos para el monitoreo y combate contra el antisemitismo, el rabino Yehuda Kaploun, quien este año fue recibido por Milei en la Casa Rosada.
Junto a Oxenford y Quirno se ubicó Chris Wright, secretario de Energía de Trump. Es el funcionario de mayor rango del gobierno estadounidense que se reunió con Milei en esta visita. Antes del evento, Milei y Wright se encontraron en el despacho del embajador y conversaron sobre la relación bilateral, las oportunidades en Argentina en el ámbito de la energía y la lucha contra el antisemitismo, entre otros temas. Fue un encuentro protocolar para ratificar la sintonía entre ambos países, según una fuente al tanto de la reunión citada por Clarín.
En su discurso, Milei afirmó: «Vivimos una ola renovada de antisemitismo, que no fue orgánica ni espontánea, sino que fue azuzada como parte de la propia estrategia de los enemigos de Israel».
«No vamos a hacer oídos sordos ante quienes nos amenacen, nos odien por ser quienes somos o quieran imponernos acciones de terror», dijo el presidente y prometió: «Por eso, mientras sea presidente de la nación, en la Argentina habrá tolerancia cero con el antisemitismo».
Y continuó: «Porque si bien el antisemitismo se escuda detrás de la libertad de expresión, detrás de él no hay otra cosa que una espada que cuelga sobre la cabeza de todas nuestras sociedades y no dejaremos jamás que caiga sobre nosotros».
El secretario Wright dijo: «Argentina marca el ejemplo en el hemisferio sur del mundo latinoamericano» en los valores de democracia, libertad y mercado libre, en un elogio al aliado estratégico de Estados Unidos.
«Argentina está revitalizando su propio país y las naciones que la rodean. Creo que Israel y el pueblo judío harán lo mismo. Pero ante las críticas feroces, cuanto peor sea, más importante es estar con nuestros amigos, estar con quienes siempre han estado con nosotros, y respetar una civilización y un pueblo, y defender la familia, la libertad, la fe», agregó.
En el salón principal de la embajada también estuvo el empresario Marcelo Mindlin, en su calidad de presidente de la IHRA. El lugar se vio colmado de congresistas, embajadores y representantes diplomáticos de diversos países.
El embajador Oxenford señaló que «Argentina se ha convertido en una de las voces internacionales más claras y contundentes contra el antisemitismo». «En la lucha contra el antisemitismo, la neutralidad no es una opción», dijo.
El rabino Kaploun señaló: «Antes refugio para nazis, la región está experimentando una transformación que es sencillamente milagrosa» y afirmó que el trabajo del gobierno de Milei «deja en claro que el antisemitismo no tiene cabida ni en el hemisferio ni en el mundo».
Mindlin hizo un pedido para que más países de la región se sumen a la IHRA. «La Argentina asume la responsabilidad de ser un puente para integrar a Latinoamérica a todos los esfuerzos en materia de educación y recuerdo» del Holocausto, dijo. «Nuestra región sabe lo que significa luchar por la memoria».
Esta fue la última actividad de la visita de Milei a Washington, antes de partir de regreso por la noche a Buenos Aires, donde arribará el viernes a las 8.30 de la mañana.
Por la mañana, Milei había pronunciado un discurso en la Cámara de Comercio de Estados Unidos ante unos 200 empresarios e inversionistas sobre «el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo». La presidenta de la organización, Suzanne Clark, le otorgó el premio «Campeón Mundial de la Libre empresa».
El acto de la embajada fue el último de la breve visita de Milei a Washington, su vigésimo viaje a Estados Unidos desde que fue elegido presidente. La agenda incluyó un discurso en una gala latina (donde manifestó su apoyo a Trump de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos), luego el acto en la Cámara de Comercio y finalmente el de la embajada contra el antisemitismo con la reunión con Wright.
La próxima visita de Milei a Estados Unidos, en principio, será en Doral, Florida, a mediados de diciembre para la cumbre de líderes del G20.
