InicioSociedadViajó más gente el fin de semana largo, pero bajó el gasto...

Viajó más gente el fin de semana largo, pero bajó el gasto turístico por estadías más cortas, según la CAME

Casi 1,5 millones de personas hicieron turismo en el país; fueron más que el año pasado, pero sus viajes fueron más breves; una familia tipo necesitó más de un millón de pesos para alojamiento y transporte.

El turismo interno mostró un cambio de hábito durante el fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Se movilizaron 1.490.400 personas por la Argentina, lo que representó un incremento del 3,5% frente al mismo feriado de 2025. Sin embargo, un recorte en las estadías llevó a una baja del 2,2% en el impacto económico total, estimado en $313.610 millones.

Los datos son del último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el cual refleja que el gasto promedio diario por turista fue de $116.900 —un alza real del 5% tras descontar la inflación interanual del 22,1%—, y que la estadía promedio se contrajo de 2 a 1,8 días (-10% interanual).

“Este comportamiento confirmó la tendencia hacia escapadas más breves, en las que los viajeros buscaron aprovechar el feriado sin extender demasiado su permanencia”, advirtió la CAME y concluyó: “La reducción de los días de alojamiento y del consumo terminó condicionando el impacto económico global de la actividad”.

El costo de los traslados explica el viraje hacia las “escapadas”. Según datos del Instituto de Economía de la UADE, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en promedio $1.072.600 solo para cubrir transporte en micro y alojamiento básico. La cifra equivale al 53% de un salario formal promedio y representó un encarecimiento real del 4,2% interanual.

Salvador Femenía, vocero de la CAME, aseguró que esta dinámica no se da “solo en otros fines de semana, sino también en períodos vacacionales”. Ante la consulta de LA NACION, afirmó: “Es una forma de adaptarse al presupuesto cuando se prioriza viajar. Además, es una tendencia que ya viene de años”.

El documento de la confederación empresaria subraya que “el comportamiento turístico volvió a mostrar una fuerte presencia de viajes de cercanía, reservas de último momento y decisiones de consumo selectivas”. En este contexto, la tarjeta de crédito fue la fuente de financiamiento preferida para el fin de semana largo. En Despegar confirmaron que cerca del 70% de sus operaciones se concretaron con ese medio de pago.

Además, el grupo familiar cedió terreno frente a los viajes de a dos: según Booking.com, el 56,1% de las búsquedas correspondió a parejas, dejando por detrás a los traslados de familias y grupos (35,9%).

“A pesar del clima”

El factor climático, marcado por lluvias y bajas temperaturas en gran parte del centro y este de la Argentina, frenó las salidas espontáneas o de “último momento”. De todos modos, desde las grandes ciudades hasta pequeñas localidades del interior, la realización de actividades permitió ampliar la oferta turística y generar oportunidades para los sectores gastronómicos, comerciales y de alojamiento”, destacó el texto de la CAME.

Es que la Fiesta Nacional de la Cerveza (Oktoberfest) en Villa General Belgrano disparó las búsquedas de alojamiento casi un 380% interanual; el Harlem Festival colmó la capacidad de la ciudad de Santa Fe, y el evento gastronómico Bariloche a la Carta sostuvo la ocupación patagónica. También se sumaron convocatorias como la Fiesta Nacional del Caballo en Tucumán o diversas ferias del libro y competencias deportivas en todo el país.

En cuanto a la conectividad, el transporte aéreo sacó ventaja frente a las rutas. Aerolíneas Argentinas reportó 160.532 reservas con un crecimiento interanual del 16% en vuelos de cabotaje. Así, alcanzó una ocupación promedio del 88% en sus rutas, con picos en destinos tradicionales como Córdoba, Mendoza, Puerto Iguazú y Ushuaia.

Un mapa de contrastes

A nivel federal, el fin de semana largo reveló una foto desigual. “Las diferencias no solo se dieron entre provincias, sino también dentro de cada territorio, donde ciertas localidades concentraron buena parte de los visitantes”, remarcaron en la entidad.

La Ciudad de Buenos Aires proyectó un 80% de ocupación, su mejor registro para un feriado de tres días desde 2024. Así, atrajo a más de 120.000 turistas y traccionó unos $37.000 millones, con su agenda dominada por citas culturales, deportivas (como el certamen de ciclismo Gran Fondo Argentina) y ferias.

En la Patagonia, Bariloche y San Martín de los Andes también tuvieron un volumen alto (en torno al 80%), pese a estar entre los destinos más caros del país. Esa dinámica también se replicó en El Calafate (70%). El turismo enológico y de montaña también benefició a Mendoza, con picos del 83% de ocupación en localidades como Luján de Cuyo y San Rafael.

Mar del Plata y distintos puntos de la Costa Atlántica superaron el 50% de ocupación, en un panorama donde las opciones de cercanía más económicas como San Antonio de Areco o Colón aumentaron su participación en el mercado turístico.

Sin embargo, polos del Litoral como Posadas —con una ocupación hotelera del 26,7% y estadías de apenas 1,2 noches— y algunas regiones de Chaco evidenciaron un movimiento económico más limitado. “El balance reflejó un turismo activo, aunque desigual, en el que la capacidad de los destinos para ofrecer experiencias y acontecimientos concretos tuvo un papel importante en la decisión de viajar”, resume el documento.

Con el cierre del fin de semana largo, el 2026 ya acumula ocho feriados largos turísticos. En total, movilizaron a 12.939.094 personas —con una estadía promedio sostenida en 2,37 días y un gasto diario de $111.282— e inyectaron unos $3,4 billones en las economías regionales.

Más noticias
Noticias Relacionadas