Diego Molina, viudo de Mariana Boyé, la psicóloga que murió en el accidente del colegio ECOS en 2006, describe las actividades que realiza junto a otros familiares de las víctimas a través de la asociación Conduciendo a Conciencia. El 8 de octubre se realizará un recital en el Teatro Ópera.
Diego Molina, de 57 años, perdió a su esposa, Mariana Boyé, en el accidente ocurrido el 8 de octubre de 2006 cuando un micro del colegio ECOS que regresaba de un viaje solidario a Chaco chocó de frente con un camión en la ruta nacional 11, cerca de Margarita, Santa Fe. En el siniestro murieron doce personas: nueve estudiantes, Mariana Boyé, el conductor del camión y su acompañante.
Mariana Boyé era psicóloga y trabajaba en el departamento de Psicopedagogía del colegio ECOS. Era su primer viaje solidario. Había preparado una charla sobre educación sexual para los alumnos.
Diego Molina recuerda que el 8 de octubre se convirtió en un día de trabajo. «Para nosotros, desde el primer día, el 8 de octubre fue un día de laburo», afirma. En el primer aniversario, en 2007, pasó diez horas en el estadio Obras colgando carteles y recibiendo donaciones. Desde entonces participa en la organización de recitales y otras actividades.
Junto a otros familiares de las víctimas, Molina integra la asociación civil Conduciendo a Conciencia, que trabaja en la prevención de siniestros viales y en la continuidad de la tarea solidaria que realizaban los estudiantes y Mariana Boyé. La asociación apadrina doce escuelas en el norte del país y organiza cada 8 de octubre, Día Nacional del Estudiante Solidario, un recital para recaudar fondos.
Este año, al cumplirse veinte años de la tragedia, el recital se realizará el 8 de octubre a las 21 en el Teatro Ópera, bajo el lema «Ser semilla», con la participación de León Gieco, Los Auténticos Decadentes y Eruca Sativa, entre otros artistas. Lo recaudado se destinará a las escuelas y comunidades que acompaña la asociación. Las entradas están disponibles por Ticketek y en la boletería del teatro.
Consultado sobre el proceso judicial, Molina sostiene: «El juicio penal fue una mierda. Se terminó de definir en 2023, diecisiete años después. La Justicia que llega tarde no es justicia». La causa tuvo una primera absolución del chofer del micro, luego anulada, condenas revisadas y una declaración de prescripción. En julio de 2019, la Corte Suprema dejó sin efecto la sentencia que había cerrado el proceso y ordenó un nuevo pronunciamiento. En octubre de 2020, Oscar Eduardo Atamañuk, conductor del micro, fue condenado por homicidio culposo múltiple a tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para conducir. La condena quedó firme en julio de 2023.
Molina también menciona otras responsabilidades: «Nos dimos cuenta de que hubo una cadena de errores. Estaban vendiendo alcohol en la ruta, no hubo control policial, el tipo pasó un peaje completamente alcoholizado, hubo llamados a la Policía y no actuaron».
Sobre su vida actual, Molina relató que volvió a casarse y tiene un hijo, Joaco, a quien le contó quién era Mariana cuando tenía seis o siete años. Mantiene amistad con el hermano de Mariana y con otros familiares de las víctimas. «Hoy nos une una amistad hermosa», dice.
La entrevista completa fue publicada originalmente en otro medio. Molina pidió que no se incluyeran imágenes del micro accidentado por el dolor que causan a los familiares.
