El proyecto Palacio Molina ocupará un lote de 12.765 m² en Avenida Regimiento de Patricios 1053 y sumará 58.161 m² de viviendas, oficinas y locales comerciales. La construcción comenzará en 2027 y hasta el 1 de noviembre el edificio alberga la muestra Casa FOA.
La ex fábrica de Alpargatas Argentinas, ubicada en Avenida Regimiento de Patricios 1053, en el barrio porteño de Barracas, será transformada en un desarrollo inmobiliario de usos mixtos denominado Palacio Molina. El proyecto requerirá una inversión aproximada de US$100 millones y se extenderá sobre un lote de 12.765 m² delimitado por la avenida Patricios y las calles Lamadrid, Olavarría y Azara.
La superficie total proyectada es de 58.161 m² destinados a vivienda, oficinas, locales comerciales y espacios gastronómicos y de servicios. El emprendimiento incluirá 45 lofts en el edificio histórico, 166 lofts y estudios en el Distrito Molina, cinco oficinas de planta libre sobre Avenida Regimiento de Patricios y 227 residencias en Molina Home, además de un basamento comercial con atrio gastronómico interior.
La comercialización de Molina Home ya fue lanzada con departamentos de uno, dos, tres y cuatro ambientes. Las unidades parten de US$2250/m², con un valor promedio informado por la desarrolladora de US$2700/m². El ticket de entrada comienza en aproximadamente US$83.000.
“Hay financiación, con un anticipo del 30% en dólares y 96 cuotas fijas en dólares, con una tasa anual del 9,8%”, explicó Iván Achaval, presidente de Achaval Cornejo, inmobiliaria encargada de la comercialización. Achaval agregó que también existe una alternativa con un anticipo del 30% en dólares y el 70% restante en 36 cuotas en pesos ajustadas por CAC.
Según informaron desde GES Desarrollos, empresa a cargo del proyecto, de los 174 lofts a la venta durante el prelanzamiento, restan cuatro por vender. El edificio tendrá más de 7000 m² de amenities: “Entre ellos un parque central de aproximadamente 2700 m², laguna y sector de nado, decks, rooftop de unos 800 m², gimnasio, spa, SUM, coworking, bar y cafetería”, enumeró Achaval.
La construcción comenzará en 2027. El proyecto arquitectónico está a cargo del estudio Dujovne-Hirsch y contempla la restauración de componentes originales de acero, ladrillo y madera de pinotea del primer edificio del conjunto, que data de 1890, además de estructuras de hormigón armado incorporadas durante la expansión de la fábrica hacia 1930. También se buscará mantener características propias de la arquitectura industrial, como los módulos estructurales de 5,50 x 6 metros y alturas interiores superiores a los cuatro metros.
“Intervenir un palacio de 140 años es un desafío. Hay un gran trabajo de refacción, conservación y de puesta en valor”, comentó Guido Barenboim, director general de la desarrolladora GES. Barenboim agregó que la estructura se mantendrá “tal cual” sin demoliciones, ya que la visión del proyecto es “conservacionista y preservacionista”.
Entre las intervenciones previstas, se limpiarán las paredes hasta recuperar el ladrillo original a la vista. “Era el mejor edificio conservado del conjunto, pero fue el último en venderse”, resaltó Fernando Barenboim, quien detalló que la compra del terreno se concretó en diciembre de 2025.
Los desarrolladores señalaron que el proyecto busca consolidar el sector sur de Buenos Aires como un polo cultural, laboral y de vivienda. “El desafío de este desarrollo es consolidar el sector sur de Buenos Aires como ese polo cultural, laboral y de vivienda que desde hace unos años está en pleno auge”, señaló Barenboim.
En cuanto a los compradores, desde la desarrolladora indicaron que hay demanda de la provincia de Buenos Aires, especialmente de Avellaneda y Quilmes. “Hay mucha demanda de Avellaneda y de Quilmes donde el proyecto se convirtió en aspiracional”, explicaron. También mencionaron que en Molina Ciudad, un edificio ya finalizado en la fábrica más nueva, muchos compradores son jugadores de fútbol provenientes de la Provincia.
“El que es de Barracas es amante de su barrio y vuelve a él”, indicó Fernando Barenboim, quien mencionó a residentes del barrio como posibles clientes. Desde Achaval Cornejo sostienen que la experiencia de Molina Ciudad muestra una rentabilidad superior a la de Núñez, Palermo o Belgrano debido a que los valores de alquiler pueden ser similares, pero el precio de entrada a la propiedad es menor. “En Molina Ciudad, los lofts se alquilan desde US$800 hasta US$2500 mensuales los más grandes”, señaló Achaval.
Hasta el 1 de noviembre, de 12 a 20, el edificio alberga Casa FOA, la exposición anual de arquitectura, diseño de interior e industria, que este año celebra su edición número 42. “Palacio Molina fue elegido como sede de este año principalmente por su valor histórico y su destacada arquitectura de fines del siglo XIX”, explicó Marcos Malbrán, director de Casa FOA. Malbrán agregó que su ubicación en Barracas también resultó clave para visibilizar y poner en valor distintas zonas de la ciudad de Buenos Aires.
“Es una excelente oportunidad para mostrar el potencial de un edificio como este que se recicla y se reinventa”, sostuvo Achaval. En 2012, Molina Ciudad también fue sede de Casa FOA durante su etapa de lanzamiento.
Barracas, con más de 70.000 habitantes, atravesó históricamente un perfil industrial y luego residencial de alto nivel. Actualmente la zona se encuentra en un proceso de reconversión. “Entre La Boca y Barracas se están construyendo 15 edificios nuevos”, declaró Achaval. Los desarrolladores identifican dos microzonas centrales: el eje de la avenida Montes de Oca, frente a la iglesia de Santa Felicitas, consolidado como corredor residencial de alto nivel, y la avenida Regimiento de Patricios como nuevo foco de crecimiento. “El eje de Montes de Oca se está corriendo a Patricios, que es más accesible y moderno”, explicó Fernando Barenboim.
