El aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok suspendió operaciones hasta el martes tras inundaciones que dejaron más de 10.000 valijas varadas. Thai Airways solicitó apoyo de la Fuerza Aérea Real Tailandesa para gestionar el equipaje. El gobierno tailandés aprobó fondos de emergencia por 122 millones de dólares para los damnificados.
La capital tailandesa de Bangkok fue afectada por una inundación que llevó a las autoridades a declarar el estado de desastre y a aprobar fondos de emergencia para las más de 2,6 millones de personas damnificadas. Una intensa sudestada inundó el aeropuerto principal y provocó la evacuación total del lugar.
Más de 3.000 milímetros de lluvia cayeron en poco más de dos días, según los registros. La inundación total del aeropuerto provocó un caos generalizado en las aerolíneas. Thai Airways tiene más de 10.000 valijas varadas y recurrió a personal militar para cuidar el equipaje.
Las inundaciones impidieron a los encargados del equipaje acudir a su puesto de trabajo. Las operaciones de entrada y salida fueron suspendidas hasta el martes próximo.
Filas de equipaje se amontonaron en la zona de llegadas del aeropuerto de Suvarnabhumi mientras los pasajeros, cientos de ellos, buscan sus valijas perdidas.
Este problema se suma al caos en los viajes, que obligó a la aerolínea de bandera tailandesa a cancelar docenas de vuelos, según informó la agencia Bloomberg.
Luego de las cancelaciones de vuelos de Thai Airways, la compañía «pidió disculpas a los pasajeros afectados por el enorme retraso de valijas», que atribuyó en parte a la escasez de personal causada por las inundaciones.
Unos 100 miembros de la Fuerza Aérea Real Tailandesa están ayudando a descargar unas 4.000 valijas que siguen atascadas en una zona de transbordo, afirmó un funcionario local.
«Me disculpo sinceramente con todos los pasajeros por las molestias ocasionadas. Thai Airways está haciendo todo lo posible para garantizar que los pasajeros se reencuentren con su equipaje lo antes posible», declaró Chai Eamsiri, director general de la aerolínea.
Las autoridades de la capital tailandesa explicaron que un total de 233 instalaciones, entre ellas centros de salud y educativos, fueron acondicionadas para asistir a las víctimas del temporal.
Bangkok y la región central de Tailandia continúan en alerta por las intensas y persistentes precipitaciones, debido a un sistema de baja presión que avanza hacia el oeste del país.
Fondos de emergencia para los damnificados
El gobierno de Tailandia aprobó el uso de fondos de emergencia para las víctimas de las inundaciones por un monto de 122 millones de dólares, tras un temporal que azota el país desde mediados de septiembre, afectando a más de 2,6 millones de personas y causando al menos 19 muertes.
La capital del país, Bangkok, se recuperaba tras días de lluvias torrenciales e inundaciones generalizadas, pero persistían algunas interrupciones.
Según el portavoz del gobierno, Ekkapob Pianpises, los fondos aprobados, por 4.100 millones de baht, serán distribuidos por el Ministerio del Interior para compensar a las personas afectadas por las inundaciones en todo el país.
La lluvia se detuvo en gran medida en Bangkok en las últimas horas, pero algunos vecindarios, particularmente en el este, siguen anegados.
El gobernador de la ciudad, Chadchart Sittipunt, indicó que el tráfico debería volver a la normalidad en la mayoría de las vías principales en un plazo no mayor a 48 horas.
El Departamento Meteorológico de Tailandia indicó que se pronosticaban fuertes lluvias para las próximas horas.
Los países vecinos también han sido golpeados por las inundaciones. En Myanmar, al menos 10 personas murieron y decenas estaban desaparecidas después de que las fuertes lluvias provocaran inundaciones generalizadas y aludes de tierra en la región costera meridional de Tanintharyi, según informaron medios locales.
Las inundaciones repentinas también afectaron al menos a 10 provincias de Camboya, impactando a 44.889 familias y obligando a casi 4.000 personas a evacuar, según funcionarios de gestión de desastres.
En el complejo de templos centenarios de Angkor, trabajadores preparaban compuertas de agua y sistemas de desvío para reducir el riesgo de inundaciones en el sitio arqueológico.
Con información de Agencias
