El piloto argentino Franco Colapinto competirá en el Gran Premio de Bahréin, que se disputa en el Circuito Internacional de Sepang, Malasia, con una penalización de 15 posiciones en la grilla de partida. Alpine optó por cambiar el quinto motor de combustión interna de su monoplaza, lo que, sumado a la sanción pendiente por el incidente en Azerbaiyán, lo obligará a largar desde el fondo. El equipo francés busca sumar puntos para mantenerse en la lucha por el quinto puesto del campeonato de constructores frente a Racing Bulls.
El piloto argentino Franco Colapinto afrontará el Gran Premio de Bahréin, que se disputa este fin de semana en el Circuito Internacional de Sepang, Malasia, con una penalización total de 15 posiciones en la grilla de partida. La sanción se compone de cinco puestos pendientes por el incidente ocurrido en el Gran Premio de Azerbaiyán, donde dejó fuera de carrera a Pierre Gasly y Lando Norris, y diez posiciones adicionales por el cambio de su quinto motor de combustión interna, según informó la FIA.
El reglamento de la Fórmula 1 permite utilizar hasta cuatro motores de combustión interna por piloto durante la temporada. Colapinto ya había agotado esa cantidad, por lo que el equipo Alpine debía recurrir en algún momento a un quinto V6 Mercedes. La escudería decidió asumir la penalización en Sepang debido a que ya contaba con el retraso de cinco puestos por el incidente de Bakú y consideró que era el momento menos costoso para montar una nueva unidad de potencia y evitar una sanción similar en una carrera futura.
Alpine, que compite con dos autos, mantiene el objetivo de sumar puntos en Malasia. El equipo francés llega a esta cita en una disputa cerrada con Racing Bulls por el quinto puesto entre los constructores. Tras el accidente de Colapinto en Azerbaiyán, Alpine no sumó puntos mientras que Racing Bulls amplió la diferencia a 15 unidades.
En la primera sesión de prácticas libres, los programas de los dos pilotos de Alpine fueron distintos. Colapinto salió a pista con unos racks de medición que los mecánicos debieron desmontar antes de su segunda salida, lo que demoró su regreso. Luego completó giros cronometrados y se concentró en un trabajo orientado a la carrera del domingo: rodó con mucho combustible y una carga que apuntaba a evaluar el comportamiento del A526 en condiciones de carrera. Gasly, en cambio, siguió un programa más orientado al rendimiento a una vuelta.
Los tiempos de la FP1 reflejaron esa diferencia. Gasly terminó séptimo con un registro de 1m38s715, mientras que Colapinto quedó 19° con 1m40s531. El más rápido de la sesión fue Max Verstappen, con 1m37s520.
Alpine considera que el circuito de Sepang ofrece posibilidades de recuperar posiciones durante la carrera debido a sus largas rectas y zonas de frenada que permiten sobrepasos. Esa es una de las razones por las que, pese al panorama complicado para Colapinto, el equipo mantiene el objetivo de sumar con ambos autos.
Además de Colapinto, otros pilotos enfrentarán penalizaciones por cambios de componentes. Arvid Lindblad, de Racing Bulls, también partirá con una sanción por incorporar una nueva unidad de potencia, mientras que Isack Hadjar deberá retroceder cinco lugares por utilizar su séptimo motor de combustión interna de la temporada.
Gasly también deberá utilizar un nuevo motor en alguna de las próximas carreras, aunque el equipo todavía no definió cuándo asumirá esa penalización. En el caso de Colapinto, la decisión ya está tomada: el castigo se paga en Sepang.
