Las firmas comercializan sartenes con recubrimientos antiadherentes sin PFAS. Caraway utiliza cerámica sobre aluminio; HexClad, una estructura híbrida de acero inoxidable y cerámica.
Dos marcas de utensilios de cocina que se popularizaron en redes sociales ofrecen alternativas con materiales diferentes: Caraway y HexClad. Ambas buscan ofrecer una superficie antiadherente sin recurrir a los tradicionales PFAS, pero lo hacen de maneras distintas.
Caraway utiliza un recubrimiento cerámico de base mineral sobre un núcleo de aluminio. Este material permite una distribución rápida y pareja del calor y, según la compañía, sus sartenes no contienen PFAS, PTFE, PFOA, plomo ni cadmio.
Uno de sus principales atractivos es la superficie antiadherente. Los alimentos delicados, como los huevos, pueden cocinarse con poca cantidad de aceite y la limpieza suele ser sencilla. A esto se suma un diseño cuidado y una amplia variedad de colores.
El problema aparece con el paso del tiempo. Las superficies cerámicas pueden perder parte de su capacidad antiadherente después de un uso prolongado. Las altas temperaturas y el uso intensivo pueden acelerar ese desgaste. Por eso, aunque Caraway ofrece un buen rendimiento al principio, la durabilidad es uno de los aspectos que genera más dudas entre los usuarios.
HexClad eligió otro camino. Sus sartenes combinan acero inoxidable y cerámica en una estructura híbrida. El interior tiene un característico dibujo de hexágonos generado mediante grabado láser. Las zonas de acero quedan en relieve y protegen parte del recubrimiento cerámico.
La idea es combinar las ventajas de ambos materiales. El acero inoxidable aporta resistencia y permite conseguir un buen sellado de los alimentos, mientras que la cerámica contribuye a evitar que la comida se adhiera.
Pero la experiencia es diferente a la de una sartén cerámica convencional. HexClad recomienda curar la sartén antes del primer uso para mejorar su comportamiento antiadherente y señala que puede ser necesario utilizar aceite. También aconseja evitar temperaturas excesivamente altas.
En otras palabras, Caraway prioriza la antiadherencia y la facilidad de uso, mientras que HexClad intenta ofrecer un equilibrio entre antiadherencia, resistencia y características propias del acero inoxidable.
La elección, entonces, depende de qué se busca en la cocina. Para quienes quieren una superficie muy antiadherente y fácil de limpiar, Caraway puede ser una opción más conveniente. Para quienes prefieren una sartén con mayor presencia de acero y una superficie híbrida, HexClad propone una alternativa diferente.
En ambos casos, el cuidado es clave. La temperatura utilizada, los utensilios y la forma de limpieza pueden determinar cuánto tiempo conservará sus propiedades la sartén.
