El presidente Javier Milei sostuvo en entrevistas con Bloomberg y LN+ que los datos económicos no reflejan la realidad debido a fallas en la medición estadística y a una conspiración política. Los indicadores de confianza y riesgo país muestran una caída.
El presidente Javier Milei afirmó en dos entrevistas recientes que los números negativos de la economía argentina responden a errores metodológicos en su elaboración y a un complot político, tanto doméstico como internacional. Lo hizo durante su participación en Nueva York, donde dialogó con el editor global de Bloomberg, John Micklethwait, y en una entrevista con Luis Majul para LN+.
En esos intercambios, Milei sostuvo que la metodología empleada para medir la economía resulta anacrónica debido a las reformas implementadas por su gobierno. También señaló que para entender el funcionamiento económico hay que considerar la economía informal, que según él «está volando», y atribuyó las dificultades a una conspiración permanente.
El Presidente hizo referencia a cifras como los US$70.000 millones de una corrida y 20.000 terroristas deportados. De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Seguridad y Migraciones, menos de 1700 personas tuvieron problemas para ingresar al país.
En la entrevista con Bloomberg, Micklethwait advirtió a Milei sobre el posible impacto electoral de no reconocer los problemas económicos. Milei reconoció un bajón recesivo en la primera parte del año, aunque durante ese período se enojaba con quienes lo mencionaban.
La senadora nacional Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, declaró que el modelo económico debe ser reelegido, una frase que sugirió la posibilidad de que Milei no sea el candidato que garantice su continuidad. Bullrich no expuso aún una fisura abierta en el oficialismo.
Según un trabajo de la encuestadora MIDE, entre los votantes de Milei el 69% considera que el país va en la dirección correcta, mientras que el 31% opina lo contrario. En el caso de Bullrich, los porcentajes son 60% y 40% respectivamente.
El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella para septiembre se ubicó en 1,94 sobre una escala de 1 a 5, con una variación de -5,9% respecto de agosto. Desde diciembre, la confianza cayó más de un 21%. El índice tiene una correlación con los votos que obtendría el oficialismo si hubiera elecciones: 38,8%, por debajo del 40% a 45% necesario para ganar en primera vuelta.
En términos reales, la inversión cayó 11% interanual. La fabricación de maquinaria bajó 15%, la construcción 0,1% y el equipamiento para transporte 22%. El riesgo país de Argentina se encuentra en 628 puntos, mientras que el de Uruguay es 65, el de Perú 106 y el de México 196.
La semana pasada se anunció en Nueva York un paquete de US$7000 millones del EXIM Bank y la Corporación Financiera para el Desarrollo (DFC) de Estados Unidos para financiar un proyecto de licuefacción de gas de YPF, en el que interviene la empresa estadounidense Pumco, asociada al ENI de Italia. El presidente de YPF, Horacio Marín, espera también crédito de un banco internacional público y una empresa de Emiratos Árabes Unidos.
Este miércoles, el Gobierno viajará a París para una presentación a cargo del embajador Ian Sielecki, con la asistencia de empresarios europeos y los presidentes de XRG y ENI. Irán 14 gobernadores y 3 jueces. La búsqueda de inversiones se da en un contexto de dificultad para obtener financiamiento.
En el peronismo, Sergio Massa compite con Axel Kicillof por la candidatura presidencial, mientras Máximo Kirchner sostiene que la candidata debe ser Cristina Kirchner, quien espera un pronunciamiento del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre su proscripción.
El domingo serán las elecciones en Brasil, donde Lula da Silva está empatado con el hijo de Jair Bolsonaro. En esos comicios intervinieron Donald Trump y Xi Jinping.
