La máquina, conocida como «39 Grande», arribó a la Estación Ferroautomotora en el marco del 140° aniversario de la llegada del primer tren a la ciudad. Fue restaurada por el Ferroclub Argentino.
MAR DEL PLATA.- La locomotora 3925, denominada en sus inicios «39 Grande», arribó este sábado a la Estación Ferroautomotora de Mar del Plata tras un viaje de casi 20 horas desde los talleres de Remedios de Escalada. La formación, compuesta por ocho vagones, fue parte de la celebración del 140° aniversario de la llegada del primer tren a la ciudad.
La locomotora, fabricada por The Vulcan Foundry en Lancashire, Inglaterra, fue restaurada durante 17 años por un grupo de aficionados al ferrocarril del Ferroclub Argentino. El proyecto se llevó a cabo con esfuerzos y recursos propios, según declaró Martín Campbell, gestor del proyecto, a LA NACION. «Siempre el objetivo tener una máquina que pueda salir a la vida sin la exigencia de cumplir un horario pero que se mueva a ritmo lógico», afirmó Campbell.
La 3925 realizó su primer viaje a Mar del Plata en 1926 y formaba parte del recorrido que unía esa ciudad con Bahía Blanca. En esta ocasión, la formación incluyó cinco vagones del Museo Ferroviario y tres de pasajeros, dos de calidad pulman y uno semi pulman. El viaje se inició a las 20 del viernes y arribó a las 10 del sábado, con una escala de cinco horas en Maipú.
Durante la jornada, miles de personas visitaron la estación para recorrer la formación. Entre los asistentes se encontraba Juan Carlos Guimaraes, de 85 años, quien se desempeñó como foguista y trabajó a bordo de esa unidad hace 60 años. «Es un milagro que esté aquí, andando todavía», declaró a LA NACION.
La recuperación de la locomotora contó con el acompañamiento de Ferrocarriles Argentinos y el gremio La Fraternidad en esta etapa. Para recaudar fondos, se dispuso un stand en el andén donde los visitantes pudieron adquirir almanaques, postales y otros souvenirs alusivos a la historia del ferrocarril y al Ferroclub Argentino.
El primer tren llegó a Mar del Plata en septiembre de 1886, con un viaje que demoraba casi 10 horas. La locomotora 3925, tras su restauración, completó su prueba de fuego hace un mes hasta la estación de Dolores y ahora finalizó el trayecto hasta la costa.
