El expresidente de Estados Unidos Barack Obama comunicó el fallecimiento de Sunny, la perra de agua portuguesa que acompañó a la familia durante 13 años, incluida su estadía en la Casa Blanca.
El martes 15 de septiembre murió Sunny, la perra de agua portuguesa que acompañó a Barack y Michelle Obama durante 13 años. El expresidente de Estados Unidos comunicó la noticia el miércoles a través de un posteo conjunto con su esposa en Instagram y X.
«Ayer perdimos a un miembro muy querido de nuestra familia», escribió Obama. «Recibimos a Sunny al comienzo de nuestro segundo mandato en la Casa Blanca y todos nosotros —incluido nuestro primer perro, Bo— nos enamoramos de ella de inmediato».
El expresidente indicó que les «costaba seguirle el ritmo» a Sunny, a quien describió como «una fuerza de la naturaleza», atlética y con una «energía inagotable». «Saltaba por encima de los arbustos del jardín sur como si no estuvieran allí, persiguiendo ardillas, pájaros y cualquier otra cosa que se moviera», afirmó.
Obama sostuvo que, mientras a Bo lo conquistaban con una recompensa, Sunny prefería que corrieran con ella, se revolcaran en el suelo a su lado o le rascaran la panza. «Amaba a nuestras hijas, incluso cuando la molestaban mientras dormía la siesta. Quería mucho a nuestro equipo y a menudo los seguía a todas partes, ayudándolos en su trabajo. Protegía ferozmente a Bo, porque percibía, con razón, que él no siempre estaba tan alerta y atento como ella», agregó.
El expresidente mencionó particularidades de la perra: prefería a las personas antes que a otros perros, salvo a Bo; bebía agua de forma ruidosa y desordenada; y, a pesar de ser de raza de agua portuguesa, odiaba mojarse.
«Pero para nuestra familia, ella era prácticamente perfecta. Durante trece años estuvo a nuestro lado, siempre leal, siempre cariñosa, siempre lista para una aventura, y conservando su vitalidad y belleza hasta el final de sus días. La vamos a extrañar mucho y nos gusta imaginar que ahora está con su hermano mayor, asegurándose de que él esté bien», expresó.
La publicación incluyó varias fotos de Sunny en la playa y en distintos sectores de la Casa Blanca, entre ellas una del día en que el papa Francisco la acarició durante su visita a Washington en 2015.
Es la segunda pérdida canina para la familia Obama. Bo, regalado por el exsenador Edward Kennedy, murió el 8 de mayo de 2021 a los 12 años. En esa ocasión, Obama también despidió a su mascota en redes sociales con fotos y un texto en el que escribió: «Hoy nuestra familia perdió a un verdadero amigo y a un compañero leal. Durante más de una década, Bo fue una presencia constante y amable en nuestras vidas. Se alegraba de vernos tanto en los días buenos como en los malos, y en todos los demás también. Toleraba todo el ajetreo que conllevaba vivir en la Casa Blanca. Tenía un ladrido imponente, pero no mordía. Le encantaba saltar a la piscina en verano, se mostraba imperturbable ante los niños, vivía pendiente de las sobras de la mesa y llevaba un pelaje magnífico. Fue exactamente lo que necesitábamos y más de lo que jamás hubiéramos imaginado. Lo vamos a extrañar mucho».
