En los concesionarios del país, la demanda se concentra en los SUV híbridos provenientes de China, mientras las ventas totales acumulan una caída interanual de casi 13%.
El panorama en los concesionarios de Argentina muestra una tendencia clara: los interesados consultan principalmente por dos cuestiones. La primera es qué modelos híbridos hay disponibles, y la segunda es el precio de lista y el monto de la rebaja en caso de pago al contado.
En 2026, el interés particular por los SUV chinos electrificados se destaca como el factor novedoso que anima las ventas en los últimos meses, aunque las ventas totales acumulan una caída interanual de casi 13%.
Un concesionario de marca china con 25 años de experiencia declaró: “Sólo se venden SUV híbridos, los demás modelos los mostramos, incluso con alguna bonificación, pero no hay caso, la gente no los compra”. El responsable de un concesionario cordobés agregó: “Han quedado muy mal los precios de algunos modelos, varias marcas salieron a la calle con una lista y a los dos meses tuvieron que comunicar rebajas porque la cosa no se movía, eso confunde”.
La preferencia por los SUV híbridos se atribuye a la llegada de múltiples opciones de marcas y modelos que revitalizaron un mercado con poca oferta. Estos modelos ingresan desde China sin abonar un 35% de impuestos, dado que su precio FOB en origen es inferior a US$ 16.000. No obstante, no son un 35% más baratos que sus competidores producidos en Argentina, Brasil o México; ofrecen mayor nivel de equipamiento tecnológico y diseños novedosos, con precios que oscilan entre US$ 29.000 y US$ 37.000.
Otro incentivo es el beneficio impositivo en la Ciudad de Buenos Aires: los vehículos híbridos con valuación fiscal inferior a $60.000.000 no pagan patente durante los primeros dos años, y luego tributan de forma gradual con reducciones del 60%, 40% y 20% en los años siguientes. Los vehículos eléctricos están exentos del pago de patente en el ámbito porteño sin límite de valuación, y tampoco pagan peajes en las autopistas de la Ciudad.
El cupo de importación establecido por el Gobierno es de 50.000 unidades anuales, divididas en partes iguales entre importadores y terminales locales. Entre las 25.000 unidades para importadores, algunas marcas fueron autorizadas a traer apenas 600, 800 o 1.000 unidades, por lo que complementan su oferta con otros modelos de otras tecnologías.
Un directivo de una marca china señaló: “Hoy es un buen momento para comprar alguno de estos modelos porque como hay una competencia feroz y aún queda stock, se pueden conseguir algunos descuentos, pero esto se va a terminar”. Otro ejecutivo del sector agregó: “El cupo del año que viene va a ser una carnicería, cada vez hay más marcas. Nos vamos a matar por ver quién consigue más unidades pero todo indica que el Gobierno no se moverá de las 50.000 unidades totales, quizá acceda a dejar traer modelos por encima del FOB actual pero hay que pensar en otro esquema”.
De cara a 2027, varios importadores trabajan en la homologación de modelos nafteros, en su mayoría SUV compactos y medianos, que llegarán sin beneficios fiscales. También advierten que los modelos que ingresen por el cupo no se ofrecerán con rebajas el año próximo y que sus precios subirán por la oferta limitada y la alta demanda.
Un concesionario que analiza cambiarse de marca afirmó: “El cupo pasará a ser un esquema riesgoso para el mercado porque la limitante de unidades va a hacer que suban los precios y se perderá su esencia, que era poner autos de nuevas tecnologías al alcance de la gente”.
El esquema del cupo tiene una vigencia de tres años. En ese plazo, algunas marcas chinas planean dejar de importar desde China y producir desde sus plantas en Brasil. Para ello, deberán acelerar la localización de piezas mediante el desarrollo de proveedores locales, a fin de alcanzar el porcentaje de integración local que permita exportar sin aranceles.
Las marcas tradicionales enfrentan el desafío de apurar proyectos industriales para competir y de ofrecer modelos hechos en China que resulten atractivos para el cliente argentino, apoyándose en su historia y red de posventa.
