El gobierno de Nueva Zelanda, junto con organizaciones locales y la sociedad civil, impulsa una operación para eliminar depredadores introducidos en las islas Maukahuka, Rakiura y Chatham, con el objetivo de restaurar el hábitat del kākāpō y otras especies autóctonas.
Nueva Zelanda puso en marcha el proyecto «Predator Free 2050», una iniciativa de restauración ecológica que busca erradicar depredadores invasores en las islas Maukahuka, Rakiura y Chatham. La operación abarcará una superficie hasta 15 veces mayor que las áreas previamente descontaminadas, según informó el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda.
El plan, que involucra al gobierno nacional, gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, se centra en la eliminación de especies como cerdos salvajes, gatos y ratones silvestres. Estas especies han alterado el equilibrio ecológico de las islas, donde muchas aves anidan en el suelo y han perdido la capacidad de volar o no desarrollaron respuestas de escape efectivas.
En Maukahuka, el proyecto incluye la restauración de paisajes de megapastos subantárticos. En Rakiura, se planea establecer un refugio para el kākāpō (Strigops habroptilus), una de las aves más raras del planeta. Las Islas Chatham son consideradas un área crítica para aves marinas como el tāiko y varias especies de albatros.
La isla de Auckland alberga más de 500 plantas y animales autóctonos, incluyendo más de 100 que no existen en otro lugar del mundo. Entre ellas se encuentran el albatros de Gibson, el rascón de la isla de Auckland, los leones marinos de Nueva Zelanda y el pingüino de ojos amarillos (hoiho).
El proyecto busca detener las extinciones locales y la pérdida de hábitat natural. Sin depredadores, se espera que las aves y las plantas puedan prosperar, y que el flujo de nutrientes entre el océano y el suelo se reactive, según la ONG Island Conservation, que colabora en la iniciativa.
