El tema, parte del álbum Tercer mundo (1990), fue compuesto en un período de crisis personal y artística del músico rosarino. La canción refleja referencias a Chico Buarque, el tango y los barrios porteños.
“Carabelas nada”, una de las canciones más destacadas del álbum Tercer mundo de Fito Páez, publicado en 1990, fue compuesta durante una etapa de dificultades personales y profesionales del músico. Según relatos de la época, Páez atravesaba problemas económicos, consumo de alcohol y una baja convocatoria en sus presentaciones.
El tema surgió en un departamento alquilado en el barrio porteño de Caballito. En la mesa de luz, el músico tenía una biografía de Chico Buarque, un libro de Roberto Arlt y cuadernos con apuntes. La letra incluye referencias a esos elementos: “Chico Buarque tiene puestos / Los anteojos que dejé sobre un cuaderno con su rostro”.
La canción también menciona escenas urbanas: “Una chica sube a un taxi, Caballito, Buenos Aires / Muere un tipo en Mataderos, un balazo en un aguante”. Según publicaciones de la época, Páez no contaba con recursos para pagar todas sus comidas y recibía fiado en bares. Realizaba conciertos con pocos músicos por falta de presupuesto y expresaba críticas hacia la industria discográfica.
El periodista Diego Fischerman, en su libro Hoy desperté cantando esta canción, señala que el tema era admirado por el compositor Gerardo Gandini, con quien Páez ofreció conciertos como el del Teatro Colón en 1996. Fischerman describe a “Carabelas nada” como “una pequeña cartografía” que incluye referencias culturales diversas.
En la grabación participaron Guillermo Vadalá en contrabajo, Daniel Colombres en batería y Carlos Villavicencio en los arreglos de cuerdas. El tema tiene una duración de cuatro minutos y treinta y cinco segundos y combina elementos de jazz, tango y rock.
El álbum Tercer mundo fue grabado en los estudios ION. Según el productor Fernando Moya, el disco vendió treinta mil copias en una semana. En diciembre de 1990, Páez se presentó en el Gran Rex con invitados como Luis Alberto Spinetta, Liliana Herrero, Illya Kuryaki and The Valderramas y Mercedes Sosa.
El músico explicó en una entrevista que el título del disco contrastaba con la idea de “primer mundo” promovida por el gobierno de Carlos Menem. Tras el éxito del álbum, Páez viajó a Brasil.
