Carlos Cordeiro, asesor de Gianni Infantino desde 2021, renunció este viernes a su cargo en la FIFA tras conocer el plan para vender una participación de los ingresos del Mundial a inversores privados. Cordeiro calificó la iniciativa como «un mal acuerdo para el fútbol».
Carlos Cordeiro, asesor de alto rango del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, renunció este viernes a su cargo luego de que se diera a conocer el plan para vender una participación de los ingresos del Mundial a inversores de capital privado. Cordeiro ocupaba el cargo desde 2021, cuando Infantino lo convocó para ayudar a definir el futuro del organismo.
En un comunicado, Cordeiro expresó: «Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro del deporte a largo plazo». Además, afirmó que desconocía la propuesta y que se oponía a ella «inequívocamente». «Está hipotecando el futuro del deporte sin ninguna justificación convincente», sentenció.
Por su parte, el director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, declaró que el personal se había sentido «engañado» por Infantino y describió la propuesta como un «proyecto unipersonal». En un comunicado, Lamour sostuvo: «Nuestra misión es servir al fútbol. No servir a los intereses personales de alguien que, lamentablemente, cree que encarna a la FIFA cuando se supone que debe estar a su servicio».
Desde la FIFA, en tanto, señalaron que los medios de comunicación difundieron «informaciones incorrectas» durante la última semana que alteraron el proceso de consultas, y afirmaron que continuarían con el plan. «Seguiremos adelante para garantizar que cada federación miembro tenga la posibilidad de emitir su voto basándose en los hechos», indicaron.
El plan de Infantino
La FIFA puso en marcha un proceso de consulta para evaluar una reestructuración de su modelo de negocio. Como parte de ese plan, se estudia la creación del FIFA Forward Enterprise (FFE), que integraría los derechos comerciales de la entidad con la gestión operativa de los torneos organizados por el organismo.
En ese marco, se contempló la creación del FIFA Funding Programme (FFFP), un mecanismo de adhesión voluntaria que ofrecería a las federaciones nacionales acceso a financiación adicional para proyectos de desarrollo de gran escala. Cada una de las 211 federaciones miembro podría acceder a un capital extraordinario de hasta 20 millones de dólares. La FIFA estudia incorporar inversores externos a través de participaciones minoritarias y sin capacidad de control dentro del FFE.
La propuesta fue rechazada por la UEFA y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf). El pasado jueves, los 55 países miembros de la UEFA votaron por unanimidad boicotear todos los torneos de la FIFA, menos de dos semanas después de que España se proclamara campeona del mundo.
Uno de los principales candidatos a encabezar el grupo inversor es Thrive Eternal, un fondo gestionado por Thrive Capital, firma fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En respuesta a las críticas, la FIFA emitió un comunicado el viernes en el que afirmó: «Nadie está vendiendo el fútbol. Es algo que la FIFA jamás contemplaría». Y agregó: «Todo el mundo tiene derecho a expresar su oposición y a solicitar más aclaraciones, pero ninguna entidad puede afirmar que representa a las 211 federaciones miembro de todo el mundo».
Con información de Reuters.
