La calificadora Moody’s elevó la nota de deuda soberana argentina de Caa1 a B3, lo que provocó una baja del riesgo país a 410 puntos y subas en los ADR bancarios que cotizan en Nueva York.
El día posterior a la mejora de la calificación de deuda por parte de Moody’s, el riesgo país se redujo un 2% hasta los 410 puntos básicos. Los ADR de bancos argentinos en Wall Street registraron subas: Macro trepó 5,2%, Galicia 4,5%, Supervielle 5,6% y BBVA Argentina 4%. Toda la suba se atribuyó a factores locales, ya que Wall Street operó neutro durante la jornada.
El secretario de Política Económica, José Luis Daza, afirmó que la mejora constituye una validación del programa económico del Gobierno. “Esto confirma que vamos en la dirección correcta”, sostuvo, y agregó que una mejor calificación implica una reducción del costo del financiamiento “para la Argentina, para las empresas, para las familias y para el Gobierno”. Según Daza, el menor riesgo percibido debería traducirse en crédito más barato, mayor inversión y creación de empleo.
Los bonos en dólares también recuperaron terreno perdido en jornadas anteriores y cotizaron cerca de máximos. La expectativa es que el riesgo país perfore los 400 puntos básicos, algo que no ocurre desde hace aproximadamente una década. Para el Gobierno, esto es clave para acceder a financiamiento internacional a tasas razonables. Mientras tanto, la CAF aprobó garantías por USD 250 millones para que el Gobierno consiga préstamos en el exterior más baratos.
Moody’s elevó la calificación soberana de Caa1 a B3 y cambió la perspectiva de estable a positiva. La agencia señaló que la estabilización macroeconómica superó la etapa inicial de ajuste y comenzó a consolidarse sobre bases más permanentes. Destacó los superávits fiscales sostenidos, la desaceleración de la inflación, la continuidad de la liberalización económica y una menor volatilidad macroeconómica como factores que fortalecieron la credibilidad de la política económica y redujeron el riesgo de default.
El informe también resaltó el fortalecimiento de la posición externa del país, impulsado por un mejor desempeño de las exportaciones, el aumento de la inversión extranjera directa en los sectores energético y minero, y una mayor capacidad para acumular reservas internacionales. Moody’s consideró que el margen de incertidumbre sobre el rumbo de la política económica se redujo respecto de ciclos anteriores, aunque advirtió que persisten riesgos asociados al escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
La decisión alinea por primera vez en más de una década la calificación de Moody’s con las otorgadas por Fitch Ratings y S&P Global Ratings, que también ubican a la deuda argentina en el rango B-. Daza destacó que la convergencia de las tres principales calificadoras habilita el ingreso de nuevos inversores institucionales: “Miles de mandatos institucionales que exigen dos o tres agencias, o que utilizan la calificación promedio, tienen desde hoy luz verde para invertir en Argentina”. Estimó, además, que la mejora podría contribuir a una nueva baja del riesgo país hacia los 300 puntos básicos si continúa consolidándose el programa económico.
