El científico italiano Giulio Boccaletti, autor de ‘Agua: una biografía’, analiza la relación entre el agua, la política y la tecnología, y su impacto en Argentina y el mundo.
El científico italiano Giulio Boccaletti, autor de ‘Agua: una biografía’, afirmó que la relación de la sociedad con el agua es una expresión del poder colectivo sobre el territorio. En una entrevista, Boccaletti sostuvo que la gestión del agua es una cuestión eminentemente política y no solo técnica.
Boccaletti señaló que la modernidad permitió a la sociedad emanciparse de la variabilidad del agua, pero que esa separación generó una pérdida de responsabilidad sobre el territorio. “Hemos perdido el contacto con el territorio y la responsabilidad hacia la naturaleza”, declaró.
En relación con la delegación de la gestión del agua a organismos técnicos o al mercado, Boccaletti indicó que esto funciona mientras todo está controlado, pero que ante eventos extremos como sequías o inundaciones, surgen decisiones políticas sobre quién está protegido y quién recibe recursos para reconstruir.
Consultado sobre la reforma de la Ley de Glaciares en Argentina, Boccaletti afirmó que la gestión del patrimonio nacional requiere respaldo de todo el país y que transferir decisiones estratégicas a nivel local puede implicar un riesgo si los recursos son importantes para la nación.
En cuanto al rol de China en la infraestructura hídrica mundial, Boccaletti sostuvo que China exporta su experiencia, inspirada en parte por la experiencia estadounidense, y que las naciones deben ser conscientes de que las inversiones en agua son un ejercicio de poder.
Sobre la instalación de centros de datos en la Patagonia, Boccaletti señaló que cuando actividades económicas dependen de recursos públicos como el agua, debe haber regulación. “Hay que tener en cuenta que el agua no desaparece. Se consume, se evapora y vuelve a caer”, explicó.
Boccaletti también destacó que la inteligencia artificial puede ayudar a modelar fenómenos complejos entre el sistema climático y la economía, pero advirtió que “no existe una respuesta correcta. Siempre alguien gana y alguien pierde”.
Finalmente, Boccaletti propuso el republicanismo como sistema político para abordar los desafíos ambientales. “El territorio es simplemente el reflejo de nuestra voluntad política colectiva”, concluyó.
