La legisladora de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Ocaña, se pronunció sobre el fallo en la causa Skanska y la demora en causas judiciales vinculadas a figuras políticas. También criticó el proceso de designación de jueces.
La legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Graciela Ocaña, se refirió al fallo por la causa Skanska al considerar que «todos sentimos que 20 años después, más allá de la condena, queda corta».
«Cuando la justicia no actúa, como vemos en el caso de Insaurralde y todo lo demás, pasan los años, las causas no se mueven», agregó en declaraciones a Mitre Córdoba.
Ocaña afirmó que «lo que todos los argentinos sentimos es que el poder da impunidad, eso indigna bastante porque De Vido ya tiene una condena firme, tiene otras dos condenas y sigue tranquilo en su casa sin que le tocaran un peso de su patrimonio», en diálogo con Jorge «Petete» Martínez.
Además señaló que «tenemos la oportunidad de cambiar la justicia porque con la cantidad de jueces que hay que completar juzgados, y nominar, y uno ve que a un juez que fue un ejemplo en la Cámara Federal no le habilitan el pedido de quedarse cinco años».
«Evidentemente lo que se está buscando es una justicia amiga del poder», aseguró la legisladora de Confianza Pública. «Como lo buscó Menem, así que Milei no es el primero, como lo buscó Cristina en su momento».
«Y la verdad que eso es lamentable porque perdemos nuevamente otra oportunidad, para nombrar jueces amigos que no sé qué resultado va a tener en el largo plazo», concluyó Ocaña.
