El Departamento de Policía de Atlanta (APD) diseñó un operativo especial para el partido de semifinales del Mundial entre Argentina e Inglaterra, ante el riesgo de incidentes por la rivalidad histórica y la distribución mixta de localidades.
Tras la victoria de Argentina ante Suiza por 3-1 y la confirmación del cruce de semifinales ante Inglaterra, el Departamento de Policía de Atlanta (APD) prepara un operativo de seguridad en la ciudad ante el riesgo de incidentes por el partido entre la Selección y el combinado europeo.
Las autoridades norteamericanas, habituadas a la dinámica previsible de los espectáculos de la NFL, admitieron que enfrentan un desafío inédito debido a una rivalidad histórica que trasciende lo deportivo. La combinación de factores geopolíticos, el folclore de ambas hinchadas y la masiva afluencia de público perfilan el partido como una potencial pesadilla de infraestructura.
La principal preocupación radica en la normativa estándar que aplica la FIFA para la asignación de localidades. El sistema de venta oficial del Mundial fomenta una distribución mayoritariamente mixta dentro del recinto. Según el Daily Mail, se prevé una distribución equitativa del 50% entre hinchas argentinos y británicos en todas las tribunas laterales, lo que busca diluir las fronteras de contención habituales para eventos catalogados de alto riesgo.
El medio citado explicó que los mandos policiales de Atlanta están al tanto de los antecedentes históricos que confrontan a ambos países. El planeamiento de seguridad contempla el impacto de la Guerra de Malvinas de 1982 y la carga simbólica de la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo».
Se espera un desplazamiento masivo de la hinchada argentina, estimando que miles de fanáticos viajarán a Atlanta en las próximas horas. El partido se disputará el miércoles 16 de julio a las 16.00 horas locales. El equipo comandado por Lionel Messi venció a Suiza en un partido definido en el tiempo suplementario, mientras que Inglaterra superó 2-1 a Noruega, también tras 120 minutos. El ganador disputará la gran final el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey frente al vencedor del cruce entre Francia y España.
