Un informe detalla cómo la primera mitad de 2026 acumuló eventos disruptivos que revelan una transformación sistémica del orden global, con implicancias para la Argentina.
Cuando comenzó 2026, los principales análisis de riesgos prospectivos del mundo pronosticaban un año turbulento. Casi seis meses después, los riesgos anticipados no solo se concretaron, sino que se potenciaron entre sí. En la primera mitad del año, el sistema internacional acumuló más eventos disruptivos que en muchos años anteriores, según datos verificables de diversas fuentes.
El Uppsala Conflict Data Program registró 65 conflictos estatales activos durante 2025, el número más alto desde 1946. El Estudio ARG, en su Informe de Riesgos Geopolíticos 2026, identificó diez vectores de riesgo sistémico interconectados, la mayoría activados en el primer semestre del año.
El 5 de febrero expiró el Nuevo START sin un tratado sucesor. Por primera vez en más de medio siglo, los dos mayores arsenales nucleares del planeta operan sin un límite jurídicamente vinculante. El anuario del SIPRI, publicado en junio, reportó 12.187 ojivas y un gasto militar global de 2,9 billones de dólares en 2025, undécimo año consecutivo de alza.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron la Operación Epic Fury contra Irán, eliminando al líder supremo Ali Khamenei y desencadenando una guerra regional que supera los tres meses de duración. El conflicto acumuló más de 9.000 blancos atacados en sus primeras semanas y mantuvo virtualmente cerrado el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo mundial. Como consecuencia, el Brent superó los 100 dólares el 8 de marzo, trepó hasta 126 dólares y la Agencia Internacional de Energía ejecutó la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas: 400 millones de barriles. Un ataque al complejo gasífero de Ras Laffan recortó un 17 % la capacidad exportadora de gas natural licuado de Catar.
Goldman Sachs elevó la probabilidad de recesión para 2026 al 25 %; la OCDE recortó la proyección de crecimiento global al 2,8 %, desde el 3,4 % de 2025. En Estados Unidos, la Corte Suprema invalidó los aranceles IEEPA, dejando al sistema comercial en indefinición jurídica. México impuso aranceles de hasta el 50 % sobre 1.463 productos provenientes de países sin tratado de libre comercio.
Para la Argentina, este entorno redefine las condiciones de acceso a los mercados, el financiamiento y la inserción productiva. El país cuenta con ventajas competitivas en minerales críticos como litio, cobre y tierras raras, pero aprovecharlas requiere una política exterior de largo plazo, previsible y versátil, que fije la seguridad hemisférica como línea roja, ancle su geopolítica en el acuerdo Mercosur-Unión Europea y abra su comercio hacia Asia.
