El programa Cultiva, conocido como el Erasmus rural, ofrece estancias formativas en explotaciones innovadoras para jóvenes de hasta 40 años. En su edición 2025 batió récord con 417 solicitudes.
Madrid, 21 jun (EFE). – El programa Cultiva, conocido como el Erasmus rural, permite a jóvenes agricultores y ganaderos realizar estancias formativas en explotaciones innovadoras. La iniciativa está financiada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y se implementa desde 2019 en las 17 comunidades autónomas de España.
Anabel Calderín, propietaria de la explotación caprina La Jaira de Ana en Agüimes (Las Palmas), participa como mentora. Su negocio combina la producción de leche de cabra y elaboración de quesos con actividades de agroturismo, como una granja escuela y ponencias. Calderín señaló que la diversificación de su negocio la llevó a querer visibilizar su modelo, ya que consideró que “había muchas personas que no sabían” cómo hacerlo y es un modelo “interesante para enseñar”.
Elena María Yáñez, productora de uva y almendro en Montealegre (Albacete), participa como alumna. Indicó que eligió explotaciones donde el viñedo es mayoritario, y que allí aprendió sobre tipos de poda, tratamientos y altura de plantación. Afirmó que “hay muchísimas posibilidades, hay que verlas en el campo, porque al final es donde se aprende realmente lo que funciona y lo que no”.
La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, explicó que el programa surgió porque los jóvenes en el campo necesitaban una formación que “el sistema reglado no les daba”. Las estancias son de entre 5 y 14 días, con 7 horas diarias de formación, para jóvenes de hasta 40 años. En la convocatoria de 2025 se recibieron 417 solicitudes y se asignaron 363 plazas, lo que calificó como un récord histórico.
El programa cuenta con un presupuesto ampliable de 1,2 millones de euros. Participan organizaciones agrarias, cooperativas agroalimentarias y entidades del sector, que presentan un catálogo de explotaciones. García Bernal sostuvo que “solo se aprende viendo como lo hace quien ya lo hace bien” y que la condición para participar es “tener ganas de aprender”. La iniciativa prioriza la inscripción de mujeres agricultoras y ganaderas y exige que haya explotaciones lideradas por ellas en el catálogo.
