Con el 99% de las actas escrutadas, la candidata derechista Keiko Fujimori lidera el recuento con el 50,097% de los votos frente al 49,903% de Roberto Sánchez, quien anunció que no reconocerá los resultados y convocó a marchas.
La candidata derechista Keiko Fujimori amplió su ventaja en el recuento del balotaje en Perú, mientras que su rival, Roberto Sánchez, afirmó que no aceptará los resultados y llamó a marchas de protesta por supuestas irregularidades, según informaron fuentes oficiales.
De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) publicados en su página web, con el 99% de las actas escrutadas, Fujimori reunía el 50,097% de los votos frente al 49,903% de Sánchez. La líder derechista, de 51 años, aventaja por poco más de 35 mil votos a su rival de 57 años, con más de 19 millones de votos contabilizados.
El descontento de Sánchez y su equipo se basa en que los pronósticos iniciales le daban ventaja, la cual se mantuvo en los primeros registros del escrutinio. Ese cálculo se revirtió con los votos provenientes del exterior, que favorecieron a Fujimori, y con la incorporación de las primeras actas objetadas tras su revisión. Se trata de más de un millar de actas que contienen un mínimo de 256.000 votos, lo que podría demorar la definición por varios días.
La autoridad electoral informó que el cómputo final “podría demorar entre dos semanas o hasta fin de mes”. Inicialmente se había anunciado que los resultados finales se conocerían el 15 de julio, cuando se proclamará al ganador.
El partido de Sánchez, Juntos por el Perú, denunció “la falta de transparencia de los organismos que llevan el proceso electoral, el cambio de reglas electorales y una serie de irregularidades”, sin precisar detalles. La postura refleja un cambio respecto al escrutinio: hace una semana, cuando Sánchez lideraba el conteo, anunciaron que respetarían el veredicto fuera quien fuese el ganador. Ahora, convocaron a una marcha de protesta para defender el voto el próximo viernes en Lima.
Al exponer sus razones para la movilización, la organización sostuvo que “el voto ciudadano ha sido deslegitimado” y que no se respetará el resultado electoral, pues considera que este “no refleja la voluntad popular con absoluta transparencia”.
Pese al comunicado, la vocera de Juntos por el Perú, Anahí Durand, señaló días atrás que respetaría los resultados de la contienda electoral. Según Durand, la defensa del voto no se contrapone al reconocimiento de los resultados oficiales que determinen las autoridades electorales. “No estamos hablando de indicios de fraude. Hemos sido muy cuidadosos en no usar esa palabra, hemos sido muy cuidadosos también en nuestra relación con las bases (…) Aquí nadie llamó a la insurgencia, nadie llamó a violentar. Estamos siendo muy responsables, pero también estamos ejerciendo nuestro derecho a la defensa del voto, por ejemplo, con lo que ha pasado en toda la votación de peruanos en el exterior”, afirmó.
La vocera señaló que no han convocado a realizar acciones que vayan más allá de sus derechos políticos: “Tener dudas razonables, presentar impugnaciones, ejercer el derecho a la defensa del voto no implica que no reconozcamos los resultados. Nosotros tenemos dudas razonables y hemos hecho también las acciones legales correspondientes porque hemos visto que la situación no está clara”, declaró.
El candidato a la vicepresidencia de Fujimori, Luis Galarreta, señaló que su partido Fuerza Popular esperará el 100% del conteo para proclamarse ganadores. “Nosotros vamos a esperar que esto termine para ya poder hablar de elección o virtualmente electos”, dijo.
La delegación de la Unión Europea señaló que la segunda vuelta se desarrolló de manera “tranquila y ordenada”, en el contexto de una campaña polarizada. El balotaje enfrentó a la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori con Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso tras un fallido autogolpe de Estado en diciembre de 2022.
Fuente: AFP, EFE y AP
