El contralmirante retirado Enrique Balbi, quien fue jefe de Prensa de la Armada durante la búsqueda del submarino ARA San Juan, declaró esta semana ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz en Río Gallegos. Durante su testimonio de casi tres horas, Balbi se refirió a la pérdida de la dotación y a su vínculo personal con los tripulantes.
El contralmirante retirado Enrique Balbi, ex jefe de Prensa de la Armada Argentina, declaró esta semana en el juicio oral que se lleva a cabo en Río Gallegos por la desaparición del submarino ARA San Juan. Balbi fue el encargado de dar las conferencias de prensa durante los 26 días posteriores a la última comunicación del buque, ocurrida el 15 de noviembre de 2017.
Durante su testimonio, que duró casi tres horas, Balbi afirmó: «Es una pérdida irreparable, inconmensurable. No hay palabras que calmen la ausencia». El ex vocero también expresó: «Yo esto como vocero nunca lo pude hacer: nadie me preguntó cómo me sentía, cómo viví la experiencia».
En su declaración, Balbi recordó su vínculo con los tripulantes del ARA San Juan, buque en el que navegó durante cinco de sus siete años embarcados. «Conocía a la mayoría y no solamente a ellos: conocía a los familiares», sostuvo. Mencionó especialmente al segundo comandante, Jorge Ignacio Bergallo, y al comandante Pedro Fernández, entre otros.
El interrogatorio incluyó preguntas del abogado Luis Tagliapietra, padre de uno de los oficiales fallecidos. Tagliapietra preguntó sobre las decisiones tomadas por la cadena de mando tras el reporte de un ingreso de agua de mar y un cortocircuito. Balbi respondió que, con la información disponible, «yo hubiese hecho exactamente lo mismo que el capitán Fernández: salir a superficie, ventilar, después cerrar escotilla, cargar aire; y si puedo ir a inmersión, voy a inmersión».
Balbi también describió las condiciones de vida en un submarino: «Es un ambiente confinado, encerrado, lejos del contacto con el exterior, espacio reducido, poca luz, blanca, artificial, olores raros, hidráulica, combustible; poca intimidad; muy incómodo». Añadió que existe «una fraternidad difícil de describir» entre quienes navegan bajo el mar.
El juicio, que se tramita en el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, busca determinar si existieron responsabilidades penales en la cadena de mando operativo de la Armada. Hasta el momento, se han realizado 24 audiencias con contenido técnico y testimonios de especialistas.
Al finalizar su testimonio, Balbi declaró: «Elevo mi pensamiento en patrulla eterna y respeto profesional y personal de los 44 tripulantes». Y concluyó: «No hay palabras que calmen, así como es una herida abierta para la Armada y los submarinistas en particular, ni quiero pensar para los familiares».
