InicioPolíticaTensión interna en el Gobierno: se extiende el malestar entre funcionarios

Tensión interna en el Gobierno: se extiende el malestar entre funcionarios

El oficialismo enfrenta un clima de disputas internas que no logra disipar, con cruces entre sectores liderados por Patricia Bullrich, Karina Milei y Santiago Caputo. La situación se reflejará en el Tedeum del 25 de Mayo y en reuniones de Gabinete.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, definió como “emocionalidad importante” el tono de la defensa que el presidente Javier Milei hizo del vocero Manuel Adorni, en el marco de una advertencia a la primera línea de gobierno. El exfuncionario Guillermo Francos calificó ese estado de ánimo como “furia”.

El clima de tensión se ha extendido en lugar de aplacarse. El caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue abierto en la Justicia y a la espera de la declaración jurada prometida, pero ya no es el único tema de conflicto interno. Las disputas incluyen a Bullrich, Karina Milei y Santiago Caputo, según distintas versiones oficiales.

El próximo lunes, durante el Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, se espera que la imagen del oficialismo quede expuesta. La celebración combina la expectativa por el mensaje de la Iglesia con la interna del Gobierno. En Casa Rosada se busca mostrar unidad, pero las diferencias persisten.

El presidente Milei intenta ordenar la tropa con la foto de la Catedral y una posterior reunión de Gabinete ampliado. Sin embargo, versiones internas indican que difícilmente una imagen revierta la situación, que involucra de diferente modo a Bullrich, Karina Milei y Santiago Caputo.

En paralelo, el Gobierno realizó movimientos para mejorar su relación con la Iglesia. Esta semana, el ministro Pablo Quirno y otros funcionarios recibieron al presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo; al arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y otras autoridades eclesiásticas.

La intensidad de la interna tapa otros temas. La mirada del lunes estará puesta en la postal y los gestos de funcionarios y piezas destacadas del Congreso. La reunión de Gabinete ampliado y la cita de la “mesa política” al día siguiente vienen precedidas por versiones cruzadas sobre el nuevo escalón alcanzado por la interna.

El cruce entre el círculo del asesor presidencial Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, colocó a Milei en la necesidad de intervenir. No lo logró. El giro posterior mostró al “caputismo” señalando que a Milei le habían mentido, y a los “karinistas” repitiendo que todo fue armado.

Karina Milei sumó otro disgusto vinculado con Adorni. En una semana sin novedades judiciales de peso, el caso del jefe de Gabinete ganó títulos por la movida de Bullrich, quien adelantó su declaración jurada, al revés del funcionario y a pesar de lo dicho por el Presidente.

Otra vertiente, menos sonora pero grave, es la que refiere a la gestión efectiva. La idea de freno o inacción en algunas áreas de Gobierno puede ser corrosiva. Eso explica en parte el anuncio sobre el envío al Congreso de otro conjunto de proyectos, entre ellos el denominado “súper RIGI”.

Las señales de las dos Cámaras son complejas. En base a negociaciones con gobernadores, el oficialismo se anotó un éxito en Diputados: votó la poda de subsidios al consumo de gas en algunas zonas frías. Falta la prueba del Senado, donde avanza la ley sobre propiedad privada pero no se destraba la reforma electoral. También en ese último renglón asomó la tensión entre Bullrich y Karina Milei.

Los recelos y las versiones más envenenadas exponen que las disputas en el interior del oficialismo cruzaron límites peligrosos. Asoman en cuestiones sensibles para el poder, desde el caso $LIBRA hasta la investigación en el área de discapacidad. Se suman versiones sobre audios.

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