Tras 13 meses de investigación, la Policía Federal Argentina detuvo a seis sospechosos acusados de falsificar y poner en circulación billetes de pesos argentinos y dólares.
Una investigación de 13 meses realizada por la División Falsificación de Moneda de la Policía Federal Argentina (PFA) culminó con la detención de seis personas acusadas de integrar una organización dedicada a la falsificación y distribución de moneda nacional y extranjera. El caso comenzó en abril del año pasado, cuando una mujer intentó realizar una compra con billetes de $20.000 apócrifos y fue detenida.
El juez federal de San Martín Emiliano Canicoba ordenó a la PFA identificar a los visitantes que recibía la mujer en una cárcel de Córdoba. A partir de allí, se realizaron vigilancias encubiertas, intervenciones telefónicas y análisis de información que permitieron determinar que no se trataba de un hecho aislado, sino de una organización criminal que operaba en la ciudad de Buenos Aires, el norte del conurbano bonaerense y el interior de la provincia de Buenos Aires.
Uno de los visitantes de la mujer detenida fue identificado como R. S., su pareja, señalado como organizador, distribuidor y chofer de la banda. Otros sospechosos eran los “pasadores”, quienes realizaban las compras en comercios y circuitos financieros. Según fuentes de la investigación, los imputados tenían antecedentes por falsificación de moneda.
Las escuchas telefónicas revelaron que los sospechosos utilizaban expresiones metafóricas para coordinar las actividades ilícitas, como “ir a trabajar”, “vamos a desayunar” o “nos vamos a pasear un rato”. Los pasadores eran trasladados en una camioneta Fiat Fiorino conducida por R. S. a zonas comerciales donde intentaban hacer compras con billetes falsos.
En una comunicación interceptada, una pasadora le dijo a su hermana que necesitaba buscar un comercio para comprar una consola de juegos con dólares, lo que indicó que la banda también manejaba moneda extranjera falsa. Durante el verano, parte del grupo viajó a Villa Gesell, mientras otros permanecieron en Buenos Aires y realizaron compras en Olivos, Vicente López.
Una comerciante descubrió que los billetes eran falsos, lo que generó preocupación en la banda. Los pasadores comenzaron a viajar a ciudades como Chacabuco, Lincoln y Junín para evitar ser detectados. La banda también notó que alguien había fotografiado la casa de R. S. en Olivos, lo que aumentó la tensión.
La PFA estableció que los integrantes de la organización no tenían rutinas laborales estables ni actividades lícitas conocidas, por lo que se infiere que la falsificación era su principal medio de subsistencia. Con las pruebas reunidas, el juez Canicoba ordenó allanamientos en Olivos, Florida (Vicente López) y Martínez (San Isidro), donde se secuestraron nueve teléfonos celulares, 120 billetes de $20.000 falsos, 36 billetes de dólares falsos y documentación de interés. Seis sospechosos fueron detenidos.
