El fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó una demanda contra Netflix por presunta vigilancia ilegal y prácticas engañosas en la recopilación de datos de usuarios.
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, anunció una demanda contra Netflix por vigilancia ilegal y prácticas engañosas relacionadas con la recopilación de datos de los usuarios. La noticia fue confirmada por Paxton el 12 de mayo a través de un comunicado de prensa.
Según la denuncia, la plataforma de streaming graba y monetiza millones de conductas efectuadas por el usuario en su interfaz. Paxton declaró: “Netflix ha creado un programa de vigilancia diseñado para recopilar de manera ilegal y lucrarse con los datos personales de los texanos sin su consentimiento”.
La demanda establece que Netflix rastrea hábitos de preferencia, dispositivos asociados a la cuenta y otros datos de “comportamiento sensibles” para crear perfiles de consumidores detallados que luego se venden, generando a la empresa miles de millones de dólares de manera anual.
Paxton afirmó: “Netflix no es la plataforma libre de anuncios y amigable para niños que dice ser. Ha engañado a los consumidores mientras explotaba sus datos privados para obtener miles de millones de dólares. Trabajaré para proteger a las familias de Texas de las prácticas engañosas de las grandes empresas tecnológicas”.
Netflix rechazó las acusaciones. Un vocero de la compañía sostuvo que la demanda “carece de mérito y se basa en información inexacta y distorsionada”, y que la empresa cumple con las leyes de privacidad en todos los territorios donde opera.
La denuncia también señala el diseño de la plataforma, citando la función de reproducción automática (autoplay), que crea un flujo continuo de contenido diseñado para mantener a los usuarios más tiempo en la plataforma. La demanda alega que Netflix normaliza el consumo excesivo de contenido para generar más señales de comportamiento que luego puede monetizar.
La querella prevé tres peticiones contra Netflix: sanciones económicas con multas civiles de hasta 10.000 dólares por cada violación de la ley DTPA; una orden de “limpieza” para eliminar todos los datos recopilados de manera “engañosa”; y cambios en la plataforma que exigen desactivar el autoplay en los perfiles infantiles y obtener consentimiento explícito e informado antes de usar datos para publicidad.
