Un agente de la Policía Bonaerense fue detenido tras asaltar un kiosco en Lanús. Las cámaras de seguridad del local lo captaron a cara descubierta.
Un hecho insólito ocurrió en el centro de Lanús, cuando un hombre ingresó a un kiosco y, tras pedir un paquete de cigarrillos, amenazó a la empleada con un revólver para robarle. Lo que no sabía es que todo quedó registrado por las cámaras de seguridad del comercio.
El episodio sucedió el jueves por la tarde en la intersección de Avenida 9 de Julio y calle Madariaga. La joven que atendía el local relató que el sujeto pidió un atado de cigarrillos y, al momento de pagar, se corrió el suéter y mostró el arma: “Quedate quietita y dame toda la plata o te pego un tiro”, le ordenó.
Tras un forcejeo, el delincuente huyó con el dinero y el celular de la víctima. Sin embargo, las imágenes de la cámara detrás del mostrador permitieron identificarlo rápidamente. Se trataba de Maximiliano G., un agente activo de la Policía Bonaerense, destinado en la Unidad de Prevención Local de Lomas de Zamora.
Fuentes policiales indicaron que el sospechoso vivía a diez cuadras del kiosco y ya estaba siendo investigado por Asuntos Internos debido a denuncias de estafas en redes sociales. Utilizaba cuentas falsas de Instagram para vender ropa, cobraba señas y luego desaparecía.
El fiscal Martín Rodríguez, a cargo de la UFI 5 descentralizada de Lanús-Avellaneda, ordenó el allanamiento del domicilio del agente, donde se secuestró el arma reglamentaria y dinero en efectivo. Quedó detenido e imputado por “robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de funcionario policial”. Se negó a declarar y alegó problemas de consumo de drogas y deudas con exparejas.
