La sexta etapa del Giro de Italia vivió dos incidentes de riesgo: un aficionado que buscó derribar a los corredores en una rotonda y una caída masiva en los metros finales que dejó a varios favoritos fuera de la lucha por el sprint.
La sexta etapa del Giro de Italia, disputada este jueves entre Paestum y Nápoles, estuvo marcada por dos episodios de alta tensión. El primero ocurrió en Brusciano, cuando un joven bajó repetidamente a la calzada en una rotonda con la intención de obstaculizar y empujar a los ciclistas, mientras otra persona lo grababa. La organización del Giro emitió un comunicado condenando la actitud: “Respeta a los ciclistas. Respeta la carrera. Respeta el Giro de Italia. Hay una línea que no se debe cruzar”.
El segundo incidente se produjo en la última curva, casi en U, sobre un tramo adoquinado y resbaladizo por la lluvia. Una caída múltiple afectó a casi diez corredores que iban al frente, dejando fuera de la disputa del sprint a varios favoritos. El italiano Davide Ballerini evitó la caída y se impuso en la llegada, logrando su primera victoria en una gran vuelta. El portugués Afonso Eulálio mantuvo el liderato de la clasificación general.
En lo deportivo, Eulálio lidera con 2 minutos y 51 segundos de ventaja sobre el español Igor Arrieta, mientras que el colombiano Egan Bernal es el latinoamericano mejor ubicado en la general. La séptima etapa de este viernes será la más larga del Giro, con 244 kilómetros y final en el temido Blockhaus.
