Gabriela Ardissone, presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, analizó los desafíos del sector y la necesidad de modernización en el Congreso Anual.
La presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, Gabriela Ardissone, destacó en una entrevista con Canal E que el sistema portuario argentino volvió a ser protagonista en el debate económico tras el Congreso Anual de la entidad. Allí se definieron prioridades estratégicas para mejorar la competitividad logística y acompañar el crecimiento del agro.
“La verdad es que entendemos que fue una muy buena convocatoria, todos los protagonistas del sistema portuario se hicieron presentes”, afirmó Ardissone. En esa línea, señaló que “se generaron diálogos muy interesantes entre el ámbito público y privado” y que el evento permitió identificar “cuáles son las necesidades en términos de infraestructura” y “dónde están los hitos que marcamos como Cámara en los que tenemos que trabajar colaborativamente”.
Uno de los ejes centrales del Congreso fue la necesidad de modernizar el sistema logístico en un contexto global exigente. “El contexto global nos obliga a nosotros y a cualquier otro país a ser muy ágiles para poder estar en la agenda de lo que demanda la logística a nivel internacional”, subrayó Ardissone.
Además, remarcó que el momento actual es clave para avanzar en reformas estructurales: “Creo que es estratégico el momento por una cuestión de dónde está parada la Argentina hoy, en qué venimos trabajando hace mucho tiempo”. En ese sentido, advirtió sobre el atraso relativo frente a otros países: “Tenemos países vecinos que han evolucionado mucho más rápido en esta cuestión de entender que competimos con sistemas logísticos en el mundo”.
El Congreso también puso el foco en la presión fiscal sobre el sector. Ardissone coincidió con los reclamos por tasas portuarias y distorsiones impositivas: “Hablar un poquito de esto, de las tasas superpuestas que atraviesan varias puertas puntualmente de la provincia de Buenos Aires, que tenemos una duplicidad en la tasa de impuestos brutos”. Según explicó, se trata de un tema pendiente que afecta la competitividad: “Me parece que ahí tenemos también un tema pendiente a resolver que genera distorsiones en el mercado en el que competimos”.
