Con la llegada de mayo, se actualizan los contratos de alquiler firmados bajo distintas modalidades. Conocé los porcentajes de incremento y cómo impactan en los valores finales.
Un nuevo mes está por comenzar y con él aumentarán los contratos de alquiler que tienen ajustes pactados para mayo. El incremento dependerá de la modalidad bajo la que se firmó el acuerdo, ya que actualmente continúan vigentes tres tipos de contratos.
Se actualizarán aquellos acuerdos firmados luego de la derogación de la ley de alquileres y los que lo hicieron luego de la actualización de la normativa con ajustes por Casa Propia. Los contratos pactados bajo la antigua ley de alquileres, con ajustes por ICL, ya no perciben aumentos.
Contratos con ajuste cada cuatro meses (IPC)
Para quienes firmaron contratos con ajuste cada cuatro meses, el aumento de mayo se calculará con el último índice publicado por el Indec (marzo de 2026), por lo que el incremento será del 12,56%. Por ejemplo: si el alquiler es de $600.000, el nuevo valor a pagar será de $675.337; si es de $900.000, ascenderá a $1.013.040.
Contratos bajo índice Casa Propia
Los contratos firmados a partir de noviembre de 2023 percibirán su quinto y último aumento con una actualización del 15,13% semestral. Si el alquiler comenzó con un valor de $200.000 en 2023 y con el último ajuste está en $950.000, con este nuevo incremento pasará a $1.093.735.
Contratos con ajuste por ICL
Para los que perciban en mayo el aumento con incrementos cada cuatro meses por este índice, el alza será del 9,32%. Por un monto de $600.000 se pasará a pagar $655.937.
En mayo también finalizarán los acuerdos pactados en mayo de 2023 bajo la ley de alquileres (tres años con ajustes anuales por ICL). Actualmente, la mayoría de los contratos se pactan bajo libre negociación, por dos años con ajustes cada tres o cuatro meses, en pesos y atados a la inflación. Los inquilinos que finalicen su contrato o decidan continuarlo deberán acordar las nuevas condiciones bajo este esquema.
Un dato clave: los valores que se publican en el mercado tienden a ser más bajos que los precios que pagan los inquilinos por contrato, debido a la brecha entre el ajuste del ICL y los precios de nuevos alquileres, brecha que se ha achicado por la desaceleración de la inflación.
