A 80 años de la muerte de Dietrich Bonhoeffer, repasamos su teoría sobre la estupidez masiva y su vigencia en la política actual.
El 9 de abril de 1945 fue ejecutado en el campo de concentración de Buchenwald el pastor luterano Dietrich Bonhoeffer. Tenía 39 años y era un teólogo reconocido por su pensamiento crítico. El régimen nazi lo acusó de participar en un complot para asesinar a Hitler y de ayudar a judíos a escapar, por lo que fue encarcelado en 1943.
Bonhoeffer, junto a su maestro Karl Barth, fundó la Iglesia de la Confesión, que promovía un compromiso activo con los más necesitados. Desde la prisión escribió textos que luego fueron publicados, entre ellos su famosa ‘Teoría de la estupidez’, donde sostiene que ‘la estupidez es el enemigo más peligroso del bien’.
Para Bonhoeffer, la estupidez colectiva es más dañina que la maldad, porque mientras la maldad puede ser combatida, la estupidez masiva anula el pensamiento crítico y facilita la manipulación. Otros pensadores como Paul Tabori y Carlo Cipolla han abordado temas similares.
El autor no se refería a errores cotidianos, sino a un fenómeno social en el que un pueblo entero suspende su capacidad de reflexión y sigue a líderes autoritarios. En su análisis, este comportamiento puede repetirse en distintas épocas y sociedades.
La teoría invita a reflexionar sobre la responsabilidad individual frente a la masa, y sobre cómo las sociedades suelen tener los líderes que reflejan su propio estado crítico.
