La vuelta a clases de un adolescente vinculado al crimen de la niña de 7 años provocó la preocupación de familias de la Escuela Secundaria N°41, quienes denuncian su conducta y convocan a una movilización.
La reincorporación a la Escuela Secundaria N°41 de La Plata de uno de los menores acusados en el caso del crimen de Kim Gómez, la niña de 7 años fallecida en febrero de 2025, ha generado un estado de alerta entre las familias de sus compañeros. El adolescente, que actualmente tiene 15 años y era inimputable por su edad al momento del hecho, había permanecido bajo resguardo judicial y recientemente la Justicia dispuso su reinserción educativa.
Padres de alumnos manifestaron su preocupación por la presencia del joven en el establecimiento, asegurando que sus hijos tienen miedo. En declaraciones a medios, relataron que el adolescente habría mostrado a compañeros videos vinculados al crimen a través de redes sociales y que incluso habría llevado droga al colegio, escondida dentro de un fibrón, según una denuncia.
«Los chicos tienen miedo. Nosotros los mandamos a estudiar tranquilos y nos encontramos con esta situación», expresó José, padre de un alumno. Por su parte, Marisa, madre de otro estudiante, advirtió: «Hay miedo real. Hay amenazas en redes sociales de personas que dicen que van a ir a buscarlo a la salida».
Frente a esta situación, los padres denunciaron un aumento del ausentismo y convocaron una movilización para este miércoles 22 de abril frente a la escuela, con el fin de reclamar medidas que garanticen la seguridad de los alumnos.
En marzo de este año, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de La Plata condenó a 23 años y cuatro meses de prisión a Tobías Godoy, el adolescente de 18 años acusado por el homicidio de Kim Gómez. Al momento del hecho, Godoy tenía 17 años. La sentencia, una de las más duras registradas en esa jurisdicción para un menor, lo declaró culpable de homicidio en ocasión de robo.
Kim Gómez murió el 25 de febrero de 2025 tras ser arrastrada durante 15 cuadras por un auto que le robaron a su madre en el barrio Altos de San Lorenzo, en La Plata. La autopsia determinó que la causa de muerte fue un shock hipovolémico, provocado por los severos golpes recibidos.
