El fiscal Sandro Abraldes solicitó reanudar el proceso contra el músico, basándose en un informe forense que asegura que tiene capacidad cognitiva para afrontar el juicio. El pedido llega después del multitudinario recital del artista en Córdoba.
El fiscal general Sandro Abraldes solicitó al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N° 29 que se reanude de forma inmediata el proceso contra el músico Cristian «Pity» Álvarez y que se fije fecha «a la brevedad» para el inicio del juicio por el homicidio de Cristian Díaz ocurrido en 2018. La petición se basa en un informe del Cuerpo Médico Forense que determinó que Álvarez «dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal».
El estudio médico fue ordenado a raíz del multitudinario recital que el artista ofreció en diciembre pasado en el estadio Mario Kempes de Córdoba, ante 35.000 personas, marcando su regreso a los escenarios después de siete años. En su dictamen, el fiscal destacó que el informe forense está «sumamente documentado», ya que incluyó una evaluación toxicológica completa, una resonancia magnética cerebral, un electroencefalograma, una evaluación neurológica integral y una evaluación psicodiagnóstica con entrevistas y test.
«La conclusión a la que arribaron los médicos forenses (…) se ve respaldada por las más recientes apariciones públicas del imputado (entre ellas, adquiere centralidad absoluta el concierto multitudinario…), en las que se observa a una persona evidentemente orientada en tiempo y espacio, con conciencia de situación y con evidente dominio de su capacidad de atención y concentración», argumentó Abraldes en el escrito al que tuvo acceso este medio.
El fiscal señaló que el show de tres horas demostró en Álvarez «una coordinación cognitiva sostenida, la interacción con el público, memoria operativa (letras, secuencias, dinámica escénica), tolerancia al estrés y organización conductual compleja». Agregó que existe «una disonancia objetiva» entre las limitaciones funcionales alegadas por la defensa y la evidencia conductual reciente del músico «en un contexto de alta exigencia cognitiva y emocional».
El juicio había sido suspendido en marzo de 2023 por los jueces Juan Ramos Padilla, Gustavo Goerner y Hugo Navarro, hasta que el cantante estuviera en «condiciones psíquicas» de enfrentar el proceso. En esa misma resolución, los magistrados rechazaron un pedido de sobreseimiento de la defensa y ordenaron el cese del arresto domiciliario que cumplía Álvarez, quien había sido procesado con prisión preventiva en julio de 2018 por el juez Martín Yadarola.
En los fundamentos de aquella procesión, Yadarola había descartado que el hecho hubiera sido consecuencia de «un posible delirio persecutorio», argumentando que el encuentro con la víctima se prolongó varios minutos, con un primer diálogo, una confrontación y un intento de riña que derivó en el ataque armado.
Tras la suspensión del juicio y su excarcelación, Pity Álvarez retomó sus apariciones públicas, los ensayos y finalmente su actividad musical. Tras el recital en Córdoba, prepara una nueva presentación para el mes próximo, mientras la Justicia evalúa dar curso definitivo al proceso penal en su contra.
