El exfutbolista de la Selección Argentina, ídolo en Napoli y PSG, compartió detalles de su proceso de recuperación y envió un mensaje de esperanza en una entrevista.
Ezequiel ‘El Pocho’ Lavezzi, exfutbolista formado en Estudiantes de Buenos Aires que brilló en Napoli y PSG y fue subcampeón del mundo en 2014, abrió su corazón sobre la dura batalla que enfrentó tras el retiro. En una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, el delantero reveló su lucha contra la depresión y las adicciones, y cómo logró superar un momento crítico con ayuda profesional y el apoyo de su familia.
«Experimenté la oscuridad. Me estaba haciendo daño a mí mismo y a mis seres queridos. Alternaba entre depresión y ataques de ansiedad», confesó Lavezzi sobre el período más difícil, que incluyó una internación en Uruguay a fines de 2023 tras un confuso episodio en su casa.
El exjugador destacó el rol fundamental de su esposa y su familia para buscar ayuda. «Había tocado fondo. Gracias a ellos me puse en manos de psicólogos y especialistas. Mi proceso no terminó. Le doy un consejo a quien sufra así: pidan ayuda», expresó. También mencionó que el nacimiento de su segundo hijo, Vittorio, fue un punto de inflexión: «Llegó en un momento difícil, me ayudó a salvarme».
Al reflexionar sobre su recuperación, Lavezzi manifestó sentir «orgullo por haber logrado aceptar y enfrentar mis fragilidades» y «gratitud» por el cambio personal que experimentó. «A veces no podés conocer la luz sin haber visto la oscuridad», afirmó.
Respecto a su retiro del fútbol a los 34 años, el santafesino aseguró que no extraña la actividad profesional. «Siempre será mi mejor amigo, pero ahora estoy bien con eso. Estaba cansado, sentía que era hora de parar. Fue un gesto de respeto. El fútbol me salvó», señaló, recordando además cómo el deporte lo alejó de un contexto complicado en su adolescencia en Santa Fe.
Lavezzi también repasó momentos clave de su carrera, como su decisión de elegir al Napoli en 2007 por encima de ofertas económicas mayores, atraído por la ciudad de Maradona, y el cariño «abrumador» de la afición napolitana.
Mirando hacia el futuro, el exdelantero concluyó: «Quiero ser alguien que no olvide lo que ha vivido, que sepa apreciar la sencillez y disfrutar de su familia. Quiero vivir. Tengo la suerte de tener dos hijos, el mayor regalo de la vida».
