El diputado nacional por Unión por la Patria analizó en un programa de televisión la crítica situación fiscal provincial, el impacto inflacionario y cuestionó la apertura importadora.
En el programa «QR!», emitido por Canal E, el diputado nacional de Unión por la Patria, Guillermo Michel, advirtió sobre el impacto de la caída de la recaudación y el ahogo financiero de las provincias.
Durante el intercambio con el conductor Pablo Caruso, el legislador señaló que esta retracción de ingresos, que ya lleva ocho meses consecutivos, se traduce de forma directa en un freno a la obra pública y la imposibilidad de abrir nuevas escuelas. Michel describió una situación crítica en su provincia, Entre Ríos, donde algunas comunas ya no pueden afrontar el pago de servicios básicos. Afirmó que el estancamiento de los ingresos públicos provocó un cierre de puertas institucional ante la dificultad para costear el mantenimiento de la luz y otras prestaciones esenciales.
En materia económica, el diputado marcó que el país enfrenta un crecimiento constante de la inflación junto a cinco meses de caída en el poder adquisitivo de los trabajadores. Definió el programa actual como un esquema ortodoxo que buscó contener la inflación mediante una fuerte restricción de la demanda.
Respecto a la supuesta «cosecha récord», el diputado desmintió que los números de producción se traduzcan automáticamente en un alivio de divisas. Explicó que el atraso del tipo de cambio, sumado al alza de insumos como el gasoil y los fertilizantes, desincentivó la liquidación masiva por parte de los productores. Bajo estas condiciones, aseguró que el sector agropecuario solo venderá lo «justo y necesario».
Finalmente, criticó la implementación de esquemas como el «dólar soja» por considerarlos regresivos y concentradores. Estimó que el Estado otorgará cerca de 2 mil millones de dólares en beneficios fiscales a solo siete empresas, mientras se recortan fondos para áreas sensibles como salud, discapacidad y educación.
Michel reclamó la necesidad de una industria nacional fuerte con salarios que recuperen su capacidad de compra. Propuso un programa de sustitución de importaciones en lugar de una apertura indiscriminada que actualmente permite el ingreso de alimentos y maquinaria agrícola usada.
El legislador también denunció el desmantelamiento sistemático de los organismos públicos, citando el caso alarmante del INTA. Este proceso de degradación estatal generó, según Michel, un daño institucional profundo que llevará mucho más tiempo del esperado para ser revertido.
De cara al futuro, el diputado admitió que será muy difícil imaginar el rumbo del país en el próximo año y medio sin un cambio significativo en las políticas económicas. Sostuvo que para revertir el actual proceso será necesario un programa inteligente que recupere la soberanía productiva y el mercado interno.
