Un funcionario diplomático acusó al embajador Wenceslao Bunge de quitarle su oficina y cuestionó su compromiso con las políticas del gobierno de Javier Milei, en medio de un contexto de tensas relaciones bilaterales.
Un conflicto interno en la embajada argentina en España salió a la luz a través de las redes sociales. El periodista Eduardo Feinmann publicó en su cuenta de X un extenso mensaje del diplomático Alejandro Nimo, donde este denuncia diferencias con el actual embajador, Wenceslao Bunge.
En su relato, Nimo detalló que, por decisión del embajador Bunge, le fue retirada la oficina en la que trabajaba y atendía a empresarios interesados en invertir en Argentina. Según el funcionario, no se le dio una explicación razonable para esta medida. Nimo señaló que en su despacho había símbolos de apoyo al presidente Javier Milei, lo que, a su entender, «incomodaba a muchos que ya no deberían estar en la embajada».
Más allá del hecho puntual, el diplomático expresó su preocupación por lo que considera una falta de compromiso del embajador Bunge con las premisas de achicamiento del Estado y responsabilidad fiscal del gobierno actual. «Las veces que he tratado de llevarle un plan para reducir notablemente el gasto de la embajada se negó siquiera a recibirme», afirmó.
Wenceslao Bunge, ex CEO de Credit Suisse y sin antecedentes previos en la carrera diplomática, fue designado como embajador en España por el gobierno de Javier Milei. Su nombramiento estuvo rodeado de versiones sobre presuntas influencias de la familia Sigman, vinculada al sector farmacéutico y con cercanías al progresismo en gestiones anteriores.
Este episodio se da en el marco de una relación bilateral entre Argentina y España que ha atravesado una fase de alta tensión durante la presidencia de Milei. El vínculo se vio afectado por declaraciones cruzadas entre ambos gobiernos, que llevaron al retiro temporal de la embajadora española en Buenos Aires a mediados de 2024.
