Rossana Chahla, jefa comunal de la capital tucumana, detalló el impacto de la caída en la coparticipación y el aumento de las demandas sociales, en un contexto de obras hídricas urgentes y desafíos en seguridad escolar.
Los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno nacional comienzan a reflejarse en las gestiones municipales. La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, señaló que la ciudad recibe un 24% menos de recursos por coparticipación en comparación con el año pasado, lo que complica el financiamiento de servicios y obras públicas.
«Cada vez estamos más exigidos en cuanto a las necesidades que debemos afrontar de servicios y de obra pública para la gente y, a su vez, estamos disminuyendo nuestra capacidad de aportes», explicó Chahla en una entrevista. La mandataria, quien es la primera mujer en ocupar el cargo, destacó que el Estado nacional se ha retirado de áreas sensibles como salud, educación y provisión de medicamentos, trasladando mayor presión a los municipios.
El contexto se agrava por las recientes inundaciones que afectaron a la ciudad. Chahla mencionó que el sábado 4 de mayo cayeron hasta 200 milímetros de agua en tres horas en algunos sectores, evidenciando la necesidad de obras hídricas de envergadura. «Hemos sufrido accidentes fatales de tres personas jóvenes en la última inundación y eso es lamentable. Tenemos que trabajar como sociedad y como Estado para que no vuelvan a ocurrir», afirmó.
Frente a esto, el municipio avanza con obras menores de mitigación en barrios y proyecta otras a mediano plazo, como una en el barrio 360 Viviendas, con financiamiento compartido con la provincia. También se están licitando obras millonarias para otras zonas.
Por otro lado, la intendenta se refirió a los problemas de seguridad en escuelas, como episodios con menores armados y casos de bullying. «Hoy las redes sociales, el bullying y todas esas situaciones que ocurren dentro de los colegios deben tratarse con equipos psicopedagógicos», sostuvo, remarcando la importancia del trabajo conjunto con el Ministerio de Educación provincial y el rol de los padres en la detección temprana.
Chahla concluyó que, ante una sociedad que ha cambiado, el Estado también debe transformar su manera de abordar los nuevos y complejos desafíos.
