La fundación portuguesa Océano Azul organizó una expedición para estudiar la biodiversidad marina en áreas protegidas del archipiélago de Madeira, con el objetivo de comprender los efectos del cambio climático en los océanos.
La fundación portuguesa Océano Azul organizó una expedición científica para estudiar la biodiversidad marina en áreas protegidas del archipiélago de Madeira. El proyecto busca responder interrogantes sobre el aumento de la temperatura de los océanos y los cambios en las corrientes submarinas y en el comportamiento de las especies marinas.
En la imagen se observa a la bióloga marina Mariana Silva utilizando un dispositivo de sonar portátil para medir la profundidad del agua desde una lancha motora inflable.
Rui Seabra, integrante del proyecto, explicó a medios europeos: «Necesitamos entender cómo se redistribuirá la biodiversidad, qué especies migrarán y adónde, qué condiciones existen aquí, cómo van a cambiar y qué especies esperamos encontrar en el futuro».
