El presidente Javier Milei aguardará los resultados del balotaje en Brasil en la quinta de Olivos, mientras el peronismo y sectores opositores se pronuncian por Lula da Silva. La elección brasileña incide en la política exterior argentina.
El presidente Javier Milei aguardará este domingo en la quinta de Olivos los resultados del balotaje presidencial en Brasil, en el que compiten Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, según informaron fuentes oficiales. No hay presencias programadas de ministros del gabinete ni de funcionarios en territorio brasileño.
En la Casa Rosada no descartan un viaje presidencial a San Pablo si se confirma el triunfo de Bolsonaro. «No va a ir nadie antes, pero somos optimistas y por ahí vamos a festejar», afirmó un alto funcionario en Balcarce 50.
El presidente Milei expresó públicamente su apoyo a Bolsonaro. Tras la primera vuelta, escribió: «Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas».
Esta semana, Milei se refirió a Lula como «zurdo ladrón» y manifestó su deseo de que «su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección». La Cancillería brasileña, a cargo de Mauro Vieira, respondió que «esta manifestación antidemocrática es inaceptable, desequilibrada y no se condice con la postura que debe tener el jefe de Estado de un país amigo».
El expresidente Mauricio Macri, junto a otros exmandatarios de la región del grupo Libertad y Democracia, firmó una solicitada en apoyo a Bolsonaro, por considerar que garantiza «un Brasil que avance por el camino de la libertad, la seguridad, el crecimiento económico y la generación de oportunidades para todos sus ciudadanos».
Por su parte, el peronismo y sectores opositores respaldan a Lula. Representantes de la CTA autónoma, Hugo Godoy y Luis Cabezas, se sumarán al búnker del PT, al igual que referentes de la CGT y legisladores del Parlasur. Se espera la presencia de Eduardo «Wado» de Pedro, Sol Magno y Gabriel Fuks, entre otros.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof, que apoyó explícitamente a Lula en la primera vuelta, estará atento a los resultados. Cecilia Nicolini, asesora en asuntos internacionales de Kicillof, afirmó: «Una victoria de Lula no sería solamente una victoria para Brasil, sino una señal de que la extrema derecha no es invencible y de que el progresismo puede gobernar construyendo mayorías populares con un proyecto de futuro, en este contexto mundial tan complejo». Nicolini representará al precandidato presidencial peronista en el búnker del PT en San Pablo.
Consultada sobre un eventual triunfo de Bolsonaro, Nicolini advirtió: «Tendría consecuencias políticas muy profundas para la Argentina y para toda América Latina. Se consolidaría la alianza que viene tejiendo Milei con Trump, desplazando el eje de la agenda geopolítica y diplomática de la región directamente subordinada a Washington».
Las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil se encuentran degradadas al nivel de encargados de Negocios desde agosto, sin embajadores en funciones.
