Un equipo de paleontólogos chinos describió una nueva especie de ave primitiva, Yuezhuornis yangyuanensis, que vivió hace entre 148 y 150 millones de años en el sureste de China. El hallazgo, publicado en Nature, aporta datos sobre la evolución temprana de las aves.
Un artículo publicado en la revista Nature describe el hallazgo de los restos fósiles de una nueva especie de ave primitiva, denominada Yuezhuornis yangyuanensis, que vivió durante el Jurásico tardío, hace entre 148 y 150 millones de años, en la provincia de Fujian, sureste de China. La investigación fue desarrollada por paleontólogos chinos.
El nombre de la especie proviene de Yuezhuo, un ave mitológica china, y de Yangyuan, la aldea donde fue encontrado el fósil. Según el estudio, el animal tenía el tamaño de un faisán moderno y presentaba una combinación de características anatómicas: brazos cortos, dientes y una garra curvada en forma de hoz en el segundo dedo del pie, similar a la de los dinosaurios carnívoros.
Los investigadores realizaron análisis filogenéticos mediante métodos de máxima parsimonia e inferencia bayesiana y ubicaron a la especie dentro de Avialae, el grupo que engloba a las aves actuales y a sus parientes extintos más cercanos. Los resultados indican una posición evolutiva temprana.
Aunque el esqueleto hallado está incompleto, se recuperaron fragmentos del cráneo y dientes, junto con huesos de los brazos, las patas, la pelvis y la cola. A partir de un análisis microscópico, los autores estiman que el ejemplar era un adulto o subadulto, carnívoro y que corría con velocidad gracias a la flexibilidad de su segundo dedo del pie. Calcularon que pesaba alrededor de 821 gramos.
El estudio señala que las proporciones corporales de Yuezhuornis, comparadas con las de 377 especies de aves actuales, muestran mayores similitudes con las aves terrestres que con las adaptadas al vuelo. Los investigadores sostienen que la especie ocupó «un nicho ecológico al que rara vez accedían otros aviales primitivos».
Min Wang, autor principal del estudio e investigador del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias, declaró: «Al examinar a Yuezhuornis, nos sorprendió su extraordinaria combinación de características».
El hallazgo reaviva el debate sobre el origen del vuelo en las aves. Una hipótesis plantea que hace unos 150 millones de años algunos grupos de aves se adaptaron a su entorno sin necesidad de volar, como ocurre con los avestruces, emúes o kiwis actuales. Otra posibilidad es que el vuelo haya surgido de forma independiente en distintos linajes de aves primitivas.
Durante décadas, el Archaeopteryx fue prácticamente el único espécimen conocido de ave del Jurásico tardío. Fue recuperado en la década de 1860 en Alemania y reforzó los postulados de la evolución expuestos por Charles Darwin en «El origen de las especies», publicado en 1859. Sin embargo, aún no hay consenso sobre las capacidades de vuelo de esta ave primitiva.
Jesús Marugán, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, en diálogo con el diario El País, sostuvo que el fósil representa «un mosaico evolutivo muy interesante» y que la combinación de un cráneo, patas y dientes de estilo «dinosauriano» con un esqueleto corporal propio de «aviares y terrestres» plantea interrogantes. «El hallazgo pone de manifiesto los divergentes experimentos ecológicos que exploró el linaje aviar en sus etapas más tempranas. Unos volaban mejor, otros peor. Y otros se quedaron en tierra», afirmó.
Los científicos advierten que las conclusiones requerirán más estudios, ya que la especie se conoce a partir de un único ejemplar incompleto y resulta imposible determinar todas sus capacidades locomotoras, sus hábitos y su posición evolutiva con el registro fósil actual.
