InicioSociedadUn estudio en perros identifica mecanismos biológicos que explican diferencias en longevidad

Un estudio en perros identifica mecanismos biológicos que explican diferencias en longevidad

Científicos de la Universidad Estatal de Arizona analizaron datos genéticos y moleculares de casi 900 perros y hallaron señales de envejecimiento acelerado en razas grandes y diferencias entre machos y hembras.

Un estudio publicado en la revista Science por investigadores de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, identificó mecanismos biológicos que contribuyen a explicar por qué los perros de razas grandes viven menos que los de razas pequeñas y por qué las hembras, en promedio, alcanzan edades más avanzadas que los machos.

La investigación analizó información genética y molecular de casi 900 perros que participan del “Dog Aging Project”, una iniciativa dedicada a estudiar el envejecimiento en animales de compañía. Los resultados confirmaron que los perros grandes muestran señales de envejecimiento biológico acelerado y que existen diferencias relevantes entre sexos.

El fenómeno contrasta con lo que ocurre en distintas especies de mamíferos, donde generalmente los animales más grandes viven más tiempo. Por ejemplo, los ratones viven un par de años, mientras que algunas especies de ballenas pueden alcanzar casi los 200 años. Entre los perros, en cambio, las razas pequeñas pueden llegar a una longevidad cercana al doble de la registrada en algunas razas gigantes.

Un estudio previo publicado en Scientific Reports analizó datos de 584.734 perros del Reino Unido y determinó que la expectativa mediana de vida era de 15,4 años para el Lancashire Heeler, 14,6 para el Shiba Inu y 14 para el Dachshund miniatura. En contraste, la cifra descendía a 10,6 años para el gran danés y a 9 para el mastín.

El sexo biológico constituye otra variable. Los científicos encontraron diferencias en ciertas marcas moleculares que regulan el funcionamiento del ADN, especialmente en el cromosoma X. Estas variaciones podrían contribuir a explicar por qué los machos muestran señales de envejecimiento más acelerado que las hembras. No obstante, aún no está claro cuánto influyen esos mecanismos sobre los años efectivos de vida.

Estadísticas veterinarias ya habían identificado esa ventaja femenina. Una investigación británica basada en más de 30.000 perros fallecidos estimó una esperanza de vida de 11,41 años para las hembras, frente a 11,07 para los machos. La diferencia no es grande, pero resulta consistente con la hipótesis de que el sexo también participa en los procesos biológicos del envejecimiento.

Los investigadores identificaron cambios relacionados con pequeños fragmentos del material genético conocidos como elementos transponibles, capaces de alterar su ubicación dentro del ADN. Con los años, los mecanismos que mantienen controlados esos fragmentos pueden debilitarse, favoreciendo procesos asociados con el deterioro celular.

Según los autores, estudiar estos fenómenos en perros es relevante porque comparten con las personas ambientes, hábitos cotidianos, alimentación y atención sanitaria. Además, como viven menos años, permiten observar procesos de envejecimiento en períodos más cortos.

Los autores sostienen que comprender esos cambios podría contribuir al desarrollo futuro de tratamientos destinados a prolongar la vida saludable de los humanos. Por ahora, aclaran que falta determinar si estas alteraciones moleculares son una causa directa del envejecimiento o una consecuencia de él. Tampoco existe una terapia derivada de estos resultados que permita prolongar la vida de las mascotas.

Más noticias
Noticias Relacionadas