El presidente de la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados se refirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y a la necesidad de eslabonamientos productivos locales.
En el programa Ronda de Economistas (RDEco) de +Perfil, Axel Boerr, presidente de la Cámara Panamericana de Biocombustibles Avanzados (CAPBA), analizó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en la industria argentina.
Boerr sostuvo que el RIGI «tiene sentido mientras la política no pueda garantizar una tasa de interés baja por falta de seguridad jurídica y otras cuestiones».
Según el empresario, el incentivo debe complementarse con una estrategia que permita que las inversiones energéticas impulsen la producción local. «El RIGI es una herramienta central para que vengan inversiones que de otra forma no vengan o para que sean rentables», afirmó.
El punto central, advirtió, está en los llamados eslabonamientos productivos. «Si no se hacen eslabonamientos y se producen otras cosas y se derrama la cadena de valor en la Argentina», señaló, el impacto de las grandes inversiones puede quedar limitado.
Para Boerr, el concepto de derrame debe estar asociado a la generación concreta de actividad económica dentro del país. «El derrame real es que se produzcan cosas acá, no a cualquier costo, pero que se produzcan cosas acá y eso es fundamental», explicó.
El empresario también alertó sobre el riesgo de que los grandes proyectos energéticos se desarrollen con equipamiento y servicios importados, reduciendo el efecto de las inversiones sobre la industria argentina.
«Lo he visto, porque mis suegros viven en Colonia 25 de Mayo, veo pasar los camiones MAC con todos los equipos, todo importado», relató. En ese escenario, advirtió: «Al final el trabajo que hacen en la Argentina son los que manejan las camionetitas que llevan gente a pozo, los operarios y poco más, y todo el resto se hace afuera».
Boerr planteó que el desafío consiste en desarrollar una oferta local competitiva capaz de abastecer a los nuevos proyectos. «Lo que vos tenés que lograr es que a un costo razonable la industria argentina pueda producir las cosas», afirmó.
Finalmente, vinculó esta discusión con el futuro del sector de biocombustibles y anticipó que la cuestión de los costos será también un eje central de ese debate.
