El método casero atenúa la señal inalámbrica de las llaves inteligentes y puede dificultar el robo por retransmisión. Sin embargo, no evita otros tipos de hurto ni reemplaza sistemas de seguridad específicos.
Los sistemas de apertura y encendido sin llave facilitaron el uso cotidiano de los autos, pero también abrieron la puerta a nuevas modalidades de robo. Una de ellas aprovecha las señales inalámbricas que intercambian el vehículo y su llave electrónica.
Frente a este problema, desde hace años circula un truco económico: envolver la llave del auto con papel aluminio cuando no se utiliza. La explicación tiene una base física, ya que una cubierta metálica puede atenuar las ondas de radiofrecuencia. Sin embargo, el método no evita cualquier robo ni reemplaza otros sistemas de seguridad.
De hecho, fuerzas policiales británicas aconsejan para los vehículos con acceso sin llave utilizar fundas diseñadas específicamente para bloquear señales, conocidas como bolsas o fundas Faraday, además de mantener las llaves alejadas del auto.
Por qué envolver la llave del auto con papel aluminio
Una llave inteligente puede comunicarse mediante ondas de radio con el vehículo. En determinados sistemas, basta con que esté lo suficientemente cerca para que el auto reconozca su presencia, permita abrir las puertas y habilite el arranque.
El papel aluminio es un material conductor y, si rodea correctamente el dispositivo, puede actuar como una barrera que reduce o bloquea la transmisión de esas señales, un principio similar al utilizado por una jaula de Faraday.
La recomendación difundida consiste en cubrir la llave con aluminio cuando no se utiliza y retirarlo al momento de abrir el vehículo. No obstante, una envoltura improvisada puede dejar pasar la señal si tiene aberturas o no cubre adecuadamente el dispositivo.
Por eso, las autoridades que alertan sobre este tipo de robos suelen recomendar productos fabricados específicamente para esa función. West Mercia Police, por ejemplo, explica que las fundas Faraday poseen un revestimiento metálico diseñado para impedir el paso de las ondas de radio.
Cómo funciona el llamado robo por retransmisión
Uno de los métodos asociados con los vehículos de acceso sin llave es el relay attack o ataque por retransmisión. Los delincuentes utilizan dispositivos electrónicos para captar y retransmitir la comunicación entre la llave y el vehículo.
El sistema puede hacer que el auto interprete que la llave se encuentra cerca aunque en realidad esté dentro de una vivienda. De esa forma, puede permitir la apertura y, en determinados modelos, el encendido.
Cleveland Police advierte que los delincuentes pueden captar la señal de algunas llaves incluso cuando están dentro de una casa. Por eso recomienda mantener tanto la llave principal como la de repuesto alejadas del vehículo y guardarlas en una funda que bloquee señales.
Esta modalidad es diferente del uso de inhibidores. En ese caso, el dispositivo interfiere la señal cuando el conductor intenta cerrar el auto, de manera que el vehículo puede quedar abierto sin que su propietario lo advierta.
Por qué el papel aluminio no evita todos los robos
El método tiene una limitación fundamental: solamente puede resultar útil frente a ataques que dependan de captar o retransmitir la señal inalámbrica de la llave.
No protege frente a un robo mediante rotura de una ventanilla, sustracción física de las llaves u otras técnicas para vulnerar los sistemas del vehículo. Tampoco garantiza que una llave envuelta de manera deficiente deje de transmitir.
Por eso, comprobar manualmente que las puertas quedaron cerradas sigue siendo una medida básica, especialmente ante la posibilidad de que un inhibidor haya interferido el comando de cierre.
Qué otras medidas recomiendan para proteger el auto
Las autoridades aconsejan combinar diferentes barreras de seguridad. Además de una funda Faraday para vehículos compatibles, recomiendan mantener las llaves lejos de puertas y ventanas, desactivar su señal inalámbrica cuando el modelo lo permita y utilizar trabas físicas para el volante.
También conviene estacionar en lugares seguros o iluminados, mantener actualizado el software del vehículo y no dejar objetos de valor a la vista.
El papel aluminio puede servir como una solución casera para atenuar la señal de determinadas llaves. Pero, más que un método infalible contra el robo, debe entenderse como una barrera adicional dentro de un conjunto de medidas destinadas a dificultar el acceso al vehículo.
