En un viaje a Francia para reunirse con inversores, el presidente Javier Milei solicitó explícitamente su reelección y anticipó que la polarización será central en su estrategia electoral.
El presidente Javier Milei se encuentra en París, donde encabeza una serie de encuentros con inversores. Durante su estadía, solicitó explícitamente el voto para ser reelecto en 2027 y afirmó que busca completar el modelo que impulsa desde 2023.
El 14 de abril de 2026, el ministro de Economía, Luis Caputo, había prometido en un encuentro de Amcham que vendrían «los mejores 18 o 20 meses para el país». Según encuestas de opinión pública, ese pronóstico no se cumplió. Los relevamientos indican que la inflación pasó del primer lugar entre las preocupaciones sociales al cuarto o quinto puesto, pero persisten demandas económicas: parte de la población declara que sus ingresos no alcanzan, tiene deudas y teme perder el empleo.
Milei defiende su modelo económico y, desde París, pidió el voto para 2027. Analistas políticos señalan que su estrategia incluye la profundización de la polarización, con referencias a lo que considera la alternativa en caso de derrota: el peronismo liderado por Axel Kicillof. Esta fórmula fue utilizada por Mauricio Macri en su campaña de reelección.
Según encuestas, la aprobación de la gestión de Milei supera la que tenía Macri en el mismo período. Un sondeo indica que un 48% de los entrevistados cree que estará mejor en diciembre de 2027 que en diciembre de 2023, mientras que un 43% cree que estará peor. Un analista crítico del oficialismo sostuvo que «la elección está abierta. Con Milei cerca de ganar, pero también de perder».
Otro debate entre políticos y encuestadores es la posible irrupción de un nuevo outsider. La mayoría de los estudios muestra que un sector de votantes fuera del oficialismo demanda «gente nueva» ajena a la política. No obstante, nombres como el pastor Dante Gebel, el empresario de medios Daniel Hadad o el empresario bancario Jorge Brito no han logrado consolidarse. Los relevamientos de intención de voto reflejan dos núcleos duros de alrededor de 30 puntos cada uno en torno a Milei y al peronismo, más dos núcleos blandos de al menos 5 puntos cada uno a la derecha y a la izquierda, en torno a figuras como Macri/Villarruel y Bregman/Del Caño. Estos grupos concentran dos tercios o más del electorado, lo que dejaría a una tercera vía con entre 25 y 30 puntos de un electorado heterogéneo y poco politizado.
