El diputado nacional por Santa Fe y presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano, cuestionó el rumbo del Gobierno de Javier Milei y planteó que el Congreso podría convertirse en un espacio de corrección de algunas de sus principales políticas. En una entrevista con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por Radio Perfil, el dirigente sostuvo que el oficialismo atraviesa una etapa de pérdida de credibilidad y que existen temas que podrían generar nuevos reveses legislativos.
El diputado nacional por Santa Fe y presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano, cuestionó el rumbo del Gobierno de Javier Milei y planteó que el Congreso podría convertirse en un espacio de corrección de algunas de sus principales políticas. En ese marco, sostuvo que el oficialismo atraviesa una etapa de pérdida de credibilidad y que existen temas que podrían generar nuevos reveses legislativos.
En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Giuliano también se refirió a la discusión por las PASO, al escenario electoral del peronismo y al rol de Sergio Massa dentro del Frente Renovador. El dirigente planteó que la unidad del peronismo es, en esta etapa, el objetivo central, aunque no descartó una competencia interna para definir las candidaturas.
Diego Giuliano es abogado, escribano, profesor universitario y dirigente político perteneciente al partido Frente Renovador. Actualmente ejerce como diputado nacional por la provincia de Santa Fe y como presidente de su partido a nivel nacional, además de desempeñarse como convencional constituyente en su provincia natal. Previamente ejerció como subdirector ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte y secretario de Gestión de Transporte de la Nación, mientras que ocupó la titularidad del Ministerio de Transporte de la Nación entre 2022 y 2023, durante la presidencia de Alberto Fernández.
—Diego, muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda. No sé si llegó a escuchar lo último que estaba exponiendo aquí sobre el Congreso Claudio Mardones. ¿Lo llegó a escuchar?
—Sí, sí, Jorge. Buenos días. Lo escuché atentamente.
—Porque si cayera el DNU 70/23 sería un terremoto, ¿no?
—Bueno, sería… Más que un terremoto, yo diría un acto de justicia para muchos temas que ese elefante inconstitucional, y esta es la manera en que a mí me parece calificarlo, fue modificando leyes y modificando la propia Constitución Nacional. Ese decreto tuvo incluso en la Justicia muchos reveses. Tuvo que ir para atrás varias veces. Bueno, ahora se da una particularidad con la extranjerización de las tierras. Pero acuérdense que ese decreto intentaba modificar las relaciones laborales, pero desde la base, de la esencia del derecho laboral; modificaba la extranjerización de tierras, alteraba todo el sistema, incluso del Código Civil, en varios aspectos, y llegaba a la privatización de 14 o 15 empresas del Estado de un sablazo. Bueno, por supuesto que este decreto fue discutido en la Justicia en varios aspectos, pero está vigente porque no se consiguió el número para poder justamente cuestionarlo desde el Congreso. Veremos ahora qué sucede. El último impacto del 70 es el tema de la extranjerización y la quita de todo tope para la compra de tierras rurales para los extranjeros en la Argentina, que se discutió hasta hace unos días, pocas semanas, en el Senado, con una gran amplitud, incluso también en la Cámara de Diputados. Participaron expertos, investigadores, asociaciones civiles. El planteo era que no vayamos a elevar al 25% la capacidad extranjera para comprar tierras en la Argentina. Bueno, ahora es el 100%. Se puede vender la Argentina al 100% en materia de tierras rurales, incluso tierras aledañas a cursos de agua y todo lo que eso significa.
—Diego, y por su propia experiencia y además por su olfato allí en el terreno, ¿cree que el Gobierno Nacional va a enfrentar reveses en el Congreso en los próximos meses, como planteaba aquí Claudio Mardones?
—Creo que sí. Como lo planteaba Claudio, creo que hay una agenda que el Congreso pretende imponer y que no va a tener el acompañamiento incluso de sus aliados provinciales, en algún caso. El Congreso viene de discutir temas que, si bien pueden ser importantes estructuralmente, se discutió el Súper RIGI, para los que tienen mil millones de dólares y quieren invertir en la Argentina. Y no podemos discutir todavía el desendeudamiento familiar, que es algo que hoy afecta a 20 millones de argentinos y críticamente a 3 millones que ya están en cesación de pago y en estado 5 de incumplimiento. Quiero decir, el Congreso tiene que retomar la agenda de la sociedad, además de los temas estructurales. Y creo que esta situación que tiene el Gobierno, donde ya los números son inocultables, no los voy a repetir a todos, pero todos vemos cómo el Gobierno pierde credibilidad. La palabra presidencial se empieza a precarizar. Un día para el Presidente las Malvinas son argentinas, otro día para el Presidente las Malvinas son británicas. Es decir, toda esta cuestión de la precarización de la palabra. Y agreguémosle que a eso viene toda esta situación de pérdida de empleo, pérdida de pymes, 60% de las máquinas apagadas en las industrias que pueden continuar. Todo eso va generando un ambiente en donde se necesita corregir. Y el sentido de la democracia y del Estado de Derecho es que el Congreso pueda corregirlo. Y corregir rumbo para que el daño no sea irreversible en la sociedad, en los proyectos personales, en la vida de la producción. Entonces creo que viene un tiempo diferente de aquí en adelante.
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—Y en ese sentido, Diego, el otro tema son las PASO. También habrá escuchado que decía Mardones las enormes dificultades que tiene el Gobierno para lograr siquiera posponer las PASO. ¿Cuál es su propio pálpito, lo que va a pasar con las PASO? Y luego le voy a preguntar sobre el cronograma electoral del año próximo. ¿Usted confía en que el Gobierno no va a lograr eliminar las PASO?
—Mire, al Gobierno le interesa eliminar las PASO porque tiene dos impactos. El primero es que ellos pueden resolver la cuestión de las candidaturas en un ascensor. Entonces eso significa que tienen esa dificultad que para ellos significaría que la sociedad se meta en ese ascensor. En el caso, lo digo metafóricamente, por supuesto, en el caso del peronismo, el justicialismo, el movimiento nacional requiere la calle, requiere una discusión mucho más amplia, que además enriquece muchísimo la decisión luego. Entonces las PASO son una herramienta. Tampoco dicen a dónde quieren ir sin PASO, es decir, cuál va a ser el mecanismo para resolver uno de los grandes temas de la democracia, incluso en la ciencia política, que es definir cómo se eligen los candidatos, los candidatos a los cargos públicos electivos. Si van a volver a la carta orgánica de cada partido, si va a haber un sistema de congresos partidarios, de internas cerradas, como pasó alguna vez, con padrones actualizados. Si van a ir al sistema de caucus al estilo Estados Unidos, no sabemos cuál es el giro que le quieren dar a esto. Con lo cual me parece que es un tema de fondo para analizar. Al movimiento justicialista nacional, las PASO le sirven, son importantes. ¿Por qué nos permiten esto? Nos permiten oxigenar la decisión. Quizá al Ejecutivo, que además le tiene temor a una doble secuencia electoral, porque la derrota que pueden sufrir en la primera elección les puede alterar todo el sistema. Bueno, creo que convocar a la gente nunca es un problema si lo sabemos hacer.
—Entonces, ¿su pálpito es que el Gobierno no va a lograr eliminar las PASO?
—No lo está logrando y tiene también a la Cámara Nacional Electoral diciéndole inusualmente, inusualmente, si quieren cambiar algo, apúrense, porque cuando comienza el cronograma o cuando comienza el año de las elecciones, los cambios no pueden realizarse. Hace mucho que la Cámara Nacional Electoral, o casi nunca, estableció un tope temporal a los cambios de reglas de juego. Y además le plantea también una definición. Tiene que hacerse un año antes. Un año antes. Ya estamos en tiempo de súper descuento en este tema. El Gobierno no logra su objetivo. Creo que estas negociaciones que realiza, que son explícitas, que están, diría, a cielo abierto, esto de cambiar zona fría por zona cálida, esto de… Bueno, ya también la sociedad empieza a observar esto. Y creo que los gobernadores que se acercaban tanto a ese, digamos, al Gobierno nacional, también empiezan a sentir en sus provincias que no le cumplen, o que la propia sociedad los empieza a mirar con reserva cuando se caen los puestos de trabajo, cuando Rosario duplica en tres años la desocupación, cuando empiezan a verse los efectos de este plan, de este viejo plan económico, que reeditan cada tanto algunas élites, algunas minorías, algunas élites, digo, en el sentido negativo, algunas minorías, bueno, para concentrar economía y para hacer un país cada vez más chiquito.
—Diego, entonces entremos ahora en el Frente Renovador. ¿Cómo imagina la resolución de la candidatura presidencial en el amplio campo del peronismo nacional? ¿Cómo imagina la elección del candidato a presidente en los tres componentes de lo que fue el Frente de Todos, que es el del Frente Renovador con Sergio Massa, el de hoy gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof, y el sector que responde a la expresidente Cristina Kirchner?
—Bueno, usted sabe, como bien me presentó, yo soy presidente del Frente Renovador Nacional. Nosotros tenemos, obviamente, el partido político que fundó y que lidera Sergio Massa. Para nosotros las cosas están claras, desde nuestra perspectiva. Ahora, cuando uno dice las PASO son la herramienta, también decimos antes que eso que la unidad es fundamental. Yo creo que Sergio Massa en este tiempo consolidó esta posición de ser artífice de la unidad, es decir, de garantizar que la unidad, que significa todo por adentro y con un mismo rumbo, con los matices que podamos tener propiamente en un movimiento nacional, pero con un mismo rumbo. Eso no significa ausencia de competencia. Puede y debe haber competencia si la competencia existe. Pero creo que la palabra que hoy día planteó Massa desde el año 2023 es consolidar la unidad no como una cosa automática, decorativa, sino como una metodología. Lo que tenemos nosotros enfrente, para ser más claro, es una emergencia política. La Argentina está hoy lidiando con su esencia, con lo que son las tramas productivas, las economías regionales, el federalismo. Hoy tenemos un Presidente que dice: “Las voy a fundir a todas las provincias”. Y lo está cumpliendo. Lo está cumpliendo. Y más allá de quién lidera una provincia o la otra. Un Presidente que, como digo, tiene esta alternancia en el discurso y en las políticas. Entonces, creo que es una emergencia la que tenemos. Eso obliga al peronismo a consolidar la unidad, a tener un proyecto común de país. Y luego, si hay competencia, esa competencia se va a dar.
—O sea, Sergio Massa va a ser candidato, precandidato en esa interna. A ver, esto es un poco temprano o prematuro, como dicen todos. ¿Pero qué piensa usted?
—Pero, Sergio, yo le digo lo que pienso yo. Sergio Massa encarna un proyecto nacional. Tiene un proyecto nacional. No solo en su cabeza. Ha mostrado un proyecto nacional. En toda la campaña del 2023. Nosotros venimos, mire, yo este fin de semana estuve en Resistencia, Chaco, con tres provincias más, con Misiones y con Corrientes, discutiendo los temas nacionales. La otra en La Rioja, un encuentro nacional del Frente Renovador, con Mendoza, San Luis y San Juan. La otra en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con más de mil jóvenes que estuvieron con Sergio Massa. Es decir, él significa un proyecto nacional. Por supuesto que esto depende después ya de otros factores, veremos cómo sigue el proceso. Todavía no hay ni reglas de juego claras. Pero forjar la unidad es, yo diría, el objetivo central hoy. Y la ausencia, digamos, y que haya competencia, puede ser. Puede ser. Y, bueno, estaremos a tono con eso.
—Diego Giuliano, muchísimas gracias. Le mandamos un abrazo y nos mantenemos en contacto.
—Un saludo grande a usted, Jorge.
LMM
