El presidente Javier Milei inicia este lunes una gira internacional a París con el objetivo de atraer inversores y exhibir el apoyo de 13 gobernadores. La suba del riesgo país, que superó los 600 puntos, y los índices negativos publicados por el Indec generan alertas en el Gobierno.
El presidente Javier Milei emprenderá esta noche una nueva gira internacional, esta vez a París, en un contexto de alertas en el Gobierno por los indicadores económicos. La suba del riesgo país en las últimas jornadas, que llegó a superar los 600 puntos, se suma a la serie de índices negativos publicados por el Indec.
Según el primer mandatario, estos índices tienen que ver con la “fluctuación” de una economía que dista de la pronosticada meses atrás por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, quien había anticipado “los mejores 18 meses de las últimas décadas”.
Milei buscará en París atraer inversores, dar detalles en el exterior de su modelo económico y exhibir apoyo de las provincias, ya que durante la gira lo acompañarán 13 gobernadores. Caputo, en tanto, responsabilizó a la oposición por la incertidumbre de los mercados. “El kirchnerismo es el infierno y Kicillof es el anticristo, así está visto realmente, y yo entiendo que la gente lo ve así, porque efectivamente lo es”, dijo el ministro durante el CFO Summit 2026.
En el Gobierno no hay una postura unificada sobre cómo proceder ante las turbulencias económicas. El propio Presidente afirmó que los índices del Indec dan “cualquier cosa” en un contexto de alta volatilidad. La mayoría del Gobierno considera que lo mejor es continuar en el mismo sendero y no implementar un “plan platita” para reactivar el consumo, aunque están en carpeta, por ahora de manera reservada, “algunas ideas” para hacer frente a un eventual temporal.
“Hoy el riesgo país está bajando, los indicadores están siendo en forma de serrucho. Lo mismo pasa con el índice de confianza de la Universidad Di Tella [marcó una caída del 5,9% en septiembre y tocó su nivel más bajo], o el de confianza del consumidor”, respondió un integrante de la mesa política, que se reúne este martes con el proyecto de Super RIGI de fomento a la inversión extranjera como uno de los temas de agenda.
En su conferencia de prensa semanal, el vocero presidencial Adrián Ravier defendió el plan económico y dio su visión de la suba del riesgo país. “Hay dos shocks externos, lo que ocurre en Medio Oriente y la suba de tasas en Estados Unidos. Ambas impactan en los (países) emergentes”, afirmó el portavoz presidencial. “Este año 2026 va a ser un año de crecimiento para la Argentina”, afirmó Ravier, y reiteró que “este gobierno no emite moneda”, en el contexto de un “plan de estabilización que está funcionando”. El vocero pidió “recordar dónde estábamos” antes de la llegada del gobierno libertario, y reiteró que “cuando bajamos fuerte la inflación, bajamos también la pobreza”. El 1,7% de inflación de agosto es el dato que el Gobierno sigue rescatando en un contexto adverso en casi todas las demás variables.
Más allá de la línea que baja desde Balcarce 50, voces del oficialismo, por el momento minoritarias, piden escuchar las alertas y la desconfianza de los inversores extranjeros, aceleradas luego de las declaraciones del Presidente a su paso por las Naciones Unidas. “El primer paso es reconocer la situación. Los índices siempre fluctúan, pero si para el Presidente está todo bien, ahí hay un problema”, comentó una voz del oficialismo que pidió reserva.
Una de las pocas voces que se escuchan en público alertando sobre la situación es la de Patricia Bullrich, para quien la Argentina no está en “la peor de las crisis, y tampoco en la situación de despegue” que esperaban en el oficialismo. “Queremos que la gente tenga mejor vida, mejores salarios, que la producción mejore, los comercios vendan más, más construcción”, como dijo días atrás la jefa de los senadores libertarios a LN+. La exministra de Seguridad pidió además que “los demás motores también se enciendan”, en referencia a sectores que no vienen creciendo, como sí lo hacen la agroindustria, energía y minería. Su punto de vista no es, por cierto, el único con preocupación por la marcha de la economía y su consecuencia en las chances de reelección del Presidente.
“Cacarean, falta mucho para la elección y poner ahora (fondos) es tirar la plata”, criticaron allegados al Presidente. Cerca de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, observan las críticas de la jefa de senadores libertarios en clave electoral, más allá de la defensa que el propio Presidente hizo de su aliada política.
El domingo último, el Presidente dio una visión antagónica a la de quienes ven con preocupación los índices económicos que, salvo la inflación, arrojan resultados negativos. “Nos enfocamos en el indicador tendencia a ciclo porque la economía está teniendo muchos cambios estructurales. Por eso están arrojando cualquier cosa. Nosotros vamos a lograr cuatro años seguidos de crecimiento. Estamos en niveles máximos de consumo, exportaciones y PBI”, afirmó el primer mandatario, reacio por el momento a cualquier cambio brusco en el rumbo económico, y a horas de un nuevo viaje internacional.
