Steven Uden, de 43 años, fue sentenciado a seis años y ocho meses de cárcel tras declararse culpable de dos violaciones contra Adelle Overton, su pareja durante 13 años, a quien agredió sexualmente mientras ella dormía. El caso, ocurrido en Derby, Inglaterra, salió a la luz en 2025 cuando el hombre confesó los hechos.
Una relación de 13 años marcada por el abuso
Adelle Overton, de 46 años, y Steven Uden, de 43, se conocieron en 2009 durante el rodaje de una película de zombis en Nottingham, Inglaterra. Ambos trabajaban como actores y maquilladores en producciones de temática zombi. En enero de 2012 iniciaron una relación sentimental. Según declaraciones de Overton a la BBC, Uden era «divertido, atento y me hacía sentir querida».
En 2017, a Overton le diagnosticaron el síndrome de Ehlers-Danlos, una enfermedad que afecta los tejidos conectivos y que la obligó a abandonar su trabajo. Uden asumió entonces el rol de cuidador principal. «Hacía prácticamente todo por mí», relató Overton.
Los abusos y la confesión
En 2020, mientras Overton recibía quimioterapia por un cáncer de mama, despertó en una ocasión mientras Uden mantenía relaciones sexuales con ella sin su consentimiento. «Me desperté mientras él lo estaba haciendo. Puso muchísimas excusas, como: ‘Pensé que estabas despierta y hacías los ruidos adecuados'», declaró Overton a la BBC.
La mujer relató que, en ese momento, ambos relativizaron el hecho. «Yo pensé en todo el estrés por el que estábamos pasando, y él decía que había sido un accidente», explicó. «Supongo que era más fácil creer la mentira que afrontar lo que podía significar la verdad», añadió.
Tras ese episodio, Overton comenzó a tener problemas para dormir y dificultades para mantener relaciones sexuales con Uden. «Creo que, en algún lugar de mi mente, mi cerebro ya no se sentía seguro mientras dormía», dijo.
En 2025, Uden enfermó de cáncer y decidió confesar los abusos. Según Overton, la confesión se prolongó durante dos días. En ese lapso, Uden llamó por teléfono a un amigo y admitió los hechos, y luego se lo reveló a ella. Overton manifestó sentirse traicionada y horrorizada, pero no terminó la relación de inmediato porque dependía de él para muchas actividades diarias y aún lo quería.
Overton participaba en terapia grupal por abusos sexuales sufridos en el pasado. En una sesión, mencionó lo ocurrido y una de las terapeutas le aconsejó: «Lo echas de casa y llamas a la policía». Ese mismo día, el grupo de ayuda decidió contactar a la policía.
Investigación y condena
El caso fue asignado a la sargento detective Eleanor Kirton, de la Policía de Derbyshire. «Lo primero que hice fue ponerme en contacto con Adelle. Como es comprensible, estaba profundamente afectada por lo ocurrido», declaró Kirton a la BBC.
Uden fue arrestado y confesó el delito de inmediato. «Reconoció desde el primer momento que la había violado, algo muy poco habitual en este tipo de investigaciones», indicó la detective. Fue acusado de dos delitos de violación, se declaró culpable ante el tribunal y fue condenado a seis años y ocho meses de prisión.
Kirton afirmó que las acciones de Overton contribuyeron a proteger a otras mujeres. «Su valentía y resiliencia han permitido salvaguardar a muchas otras personas que podrían haber sido víctimas de este hombre», sostuvo.
Overton sospecha que Uden la drogaba utilizando su propia medicación, sobre la que él tenía control total. «Yo tenía pequeños pastilleros y él preparaba todas mis medicinas», especificó. La detective Kirton señaló que, debido al tiempo transcurrido, los análisis forenses y toxicológicos ya no pueden determinar si Uden la drogó. Sin embargo, Uden testificó ante la policía haber violado a Overton en una ocasión mientras ella recibía quimioterapia. «Reconoció que ella estaba recibiendo quimioterapia y aceptó que se encontraba bajo los efectos de la medicación cuando ocurrió», sentenció Kirton.
Aunque Uden fue acusado formalmente de dos violaciones, Overton cree que los abusos ocurrieron en más ocasiones. «Me dijo que lo había hecho siete u ocho veces», argumentó.
Shari Overton, hija de la víctima, declaró a la BBC que el abuso dejó consecuencias en su madre. «Ahora es muy diferente. Puedo ver que su confianza en sí misma ha disminuido muchísimo», dijo Shari, quien agregó sentirse «increíblemente orgullosa» de su madre «por haber seguido adelante, hablar con la policía, comparecer ante los tribunales y defenderse».
Overton espera que su historia sirva para mostrar a otras personas vulnerables que no tienen por qué tolerar abusos por parte de quienes supuestamente las cuidan. «Siento que necesito hablar de ello porque me hizo pensar en cuántas personas con discapacidad pueden encontrarse en situaciones en las que alguien tiene poder y control sobre ellas», afirmó. «Durante unos meses, después de descubrirlo todo, llegué a pensar que quizá era una especie de compensación por los cuidados que me había prestado. Que le debía esa intimidad. Pero no era así. Y nadie más se la debe tampoco», concluyó.
