En una entrevista exclusiva durante su viaje a Nueva York para el Fashion Week, la modelo y conductora argentina de 48 años se refirió a su presente personal y profesional, su rol como madre y su vínculo con Martín Pepa.
La modelo y conductora argentina Pampita (48) viajó a Nueva York invitada por la marca Carolina Herrera en el marco del Fashion Week. La firma celebró su aniversario número 45 y los diez años de su fragancia Good Girl. Pampita, hospedada en el Waldorf Astoria, compartió cuatro días en la ciudad con otros embajadores de la casa llegados desde distintos países para participar de los eventos.
«Fue una experiencia espectacular», declaró Pampita a ¡HOLA! Argentina durante un viaje en auto desde Nueva York hasta Los Hamptons, donde se reencontró con su pareja, Martín Pepa. «La marca ahora está en manos de Wes Gordon, quien entendió perfectamente la esencia de la firma, ama a las mujeres y las quiere llenar de color, de brillo, de formas… Sus vestidos son soñados. Para mí es un placer representar a Carolina Herrera como argentina y un gran honor que me hayan nombrado embajadora», agregó.
Consultada sobre su momento personal y profesional, respondió: «De mucha paz, de equilibrio… Estoy muy satisfecha con mi trabajo y con mi carrera, y a nivel personal también estoy muy bien: muy bien con mi pareja y con mis hijos que, como mamá, es una de las cosas que más me importan. Si ellos están bien, yo estoy bien».
Respecto a la convivencia con sus hijos de diferentes edades, señaló: «Están en edades tan distintas que no tienen roces, porque cada uno vive una etapa diferente. Pero yo soy una mamá distinta para cada uno porque tienen personalidades totalmente diferentes. Así que me adapto a cada uno». Mencionó a Bauti, mayor de edad; Beltrán, de 14 años; Benicio, de 11; y Anita, de 5.
Sobre cómo viven sus hijos la fama de sus padres, indicó: «Lo viven con mucha naturalidad porque siempre ha sido así, desde que nacieron, y nos acompañan mucho tanto al papá como a mí en lo que hacemos. Para mis hijos la fama es algo muy natural, no reniegan de eso: no les molestan los paparazzi, no les molesta que alguien se acerque a pedir una foto por la calle. Al contrario, a veces son ellos los que hacen de fotógrafos». Y confirmó que en ese aspecto coincide con el padre de sus hijos.
En cuanto a si alguno de sus hijos muestra inclinación por la moda, la actuación o el arte, afirmó: «Vamos a ver qué eligen… Nosotros nunca quisimos influenciarlos para que se dediquen a algo ligado a lo que hacemos sus papás, queremos que elijan su propio camino». Sobre Anita, expresó: «La verdad que no, nada. Anita es histriónica, no es nada tímida, al revés de cómo era yo de chica. Ella tiene una personalidad avasallante, sabe lo que quiere, nos conquista a todos en la casa para lograr sus objetivos, y obviamente es la más mimada. Nos tiene completamente seducidos. Aunque pensándolo bien quizás nos parecemos en el gesto de reírnos mucho: ella se ríe todo el día y yo también me río todo el día».
Con respecto a la educación financiera de sus hijos, manifestó: «No les doy todos los gustos y trato de enseñarles el valor del dinero, del trabajo y de lo que cuesta ganarlo. Quiero que se sientan igual que sus compañeros y me gusta que cuando quieren algo, lo deseen, lo esperen y sepan lo que cuesta, porque sólo así lo van a poder valorar. No soy de consumir mucho ni les doy ese ejemplo. Cuando quieren algo lo piden, lo esperan y tiene que ser para una ocasión especial, como un cumpleaños o un premio porque les fue bien en el colegio».
Sobre el lugar del amor en su vida, dijo: «Ocupa un lugar muy importante porque a mí me hace bien el amor, me potencia, me hace brillar en un montón de otras cosas. Tener cariño y amor en la vida me mejora en otros aspectos». En cuanto a si es la misma al enamorarse ahora que hace veinte años, respondió: «Creo que soy igual, la esencia es la misma y trato de vivirlo con la misma inocencia de siempre, que es la mejor manera de vivir un amor, porque si uno no se entrega, no confía y no se apasiona, es como vivirlo a medias y vivir las cosas a medias no tiene sentido».
Acerca de las ventajas y desventajas de una relación a distancia, sostuvo: «La tecnología ayuda un poco a que no se sienta tanto la distancia, pero es la realidad que nos toca, así que en un momento tuve que dejar de renegar con eso y entender que, con nuestras realidades, nuestras vidas, nuestros trabajos y nuestros hijos, no podíamos darnos más que esto: una relación a la distancia y elegirnos igual». Y agregó: «No lo quiero idealizar, pero le ponemos mucha voluntad. Hay mucha decisión de elegirnos para vivirlo de esta manera a pesar de las dificultades que tiene la distancia, porque los dos creemos que vale la pena intentarlo».
Consultada sobre si se volvería a casar, contestó: «Hoy no podría ni imaginarme. Tendría que tener un proyecto en el que pudiéramos compartir más tiempo juntos en el año para pensar en casarnos». Sobre si se siente seductora, afirmó: «No, soy muy chapada a la antigua. No soy de ir al frente y me tomo mi tiempo para descubrir si compartimos valores».
En relación con la exposición mediática, expresó: «La palabra no es ‘acostumbrarse’, pero sí entendés que es parte del cariño que te tiene la gente, que la atención tiene que ver con eso, que quieren saber de vos, de tu vida. Cuando uno lo entiende, lo vive desde otro lugar». Y añadió: «Yo no reniego de la atención mediática porque sé que hay una demanda del otro lado y eso es parte de ser famoso: la gente te quiere, está preocupada por vos y además te quiere ver bien, así que cuando vivís una situación de alegría lo disfruta mucho, y cuando vivís una situación de tristeza te mandan una ola de cariño que es un motor que te da fuerza para todo».
Finalmente, sobre qué imagen le devuelve el espejo, dijo: «Lo único que trato de ver cuando me miro al espejo es una persona buena. Que no le hace mal a nadie, que está siempre a disposición de todos, que quiere lo mejor para el otro, que no tiene rencores ni carga mochilas… Ser buena mamá, que mis hijos tengan lo que necesitan… Todo lo demás, éxito, fama, dinero, no me interesa. En mi carrera me siento realizada hace muchos años, así que esa tampoco es una búsqueda. Ahora estoy más por tener una mejor versión de mí misma como ser humano». Sobre sus miedos, concluyó: «Trato de no enfocarme en nada de eso. Soy muy positiva, siempre le busco el lado bueno a todo, inclusive a las malas experiencias… Todo te sirve, todo te hace mejor».
